La ganadería es la responsable de 1/7 del total de las emisiones de gases de efecto invernadero y, además, utiliza un cuarto del agua dulce del planeta. Si no se realizan cambios en la forma de producir, se volverá insostenible a nivel ambiental. De todas formas, el consumo de carne no parece disminuir aún, por lo cual varias empresas han comenzado a producir alimentos que se asemejan a la carne pero en realidad están hechos a base de vegetales y granos.

Impossible Foods comenzó su producción de hamburguesas sin carne en una planta piloto en Redwood City, Estados Unidos. Muy rápidamente, gracias al crecimiento exponencial, la empresa trasladó la producción a una planta más grande en Oakland (de 20.500 m2 aproximadamente), donde producen actualmente unas 500.000 libras mensuales (alrededor de 230.000 kilogramos) de carne para ‘hamburguesas’. Cuando comenzaron a operar en Oakland, en marzo pasado, producían unas 4.000 libras y las ‘hamburguesas’ se vendían en 40 restaurantes. Hoy, se comercializan en 3.000 establecimientos.
Según un informe publicado por la compañía el año pasado, comparando su producto con la ganadería tradicional: la Impossible Burger necesita un 75% menos de agua. Genera un 87% menos de gases de efecto invernadero y requiere de un 95% menos de tierra. La ‘hamburguesa imposible’ es producida, íntegramente, con ingredientes a base de plantas, además de la hemoglobina desarrollada en el laboratorio para producir una sensación similar a la proteína de la sangre que le da el gusto particular a la carne tradicional.

Actualmente, la empresa cuenta con un solo turno de trabajadores que producen 500.000 libras de carne a base de plantas, pero tiene como objetivo incorporar dos turnos más para aumentar la producción. Además, están comenzando un nuevo proyecto para abrir una segunda planta.
La meta de Impossible Foods es llegar a consumidores de todo tipo, incluso aquellos que comen carne; transmitiendo la necesidad imperante de reducir la producción de carne para un mejor cuidado del medio ambiente, la empresa pretende llegar a los consumidores de carne que quieren un producto similar pero más eco-friendly. De hecho, solamente el 3% de los consumidores de Impossible son veganos o vegetarianos.