on un stock que ronda los 51 millones de animales, la Argentina tiene una producción bruta de carne suficiente para satisfacer la demanda de 44 millones de personas que consumen entre 60 y 65 kilos per cápita al año. Esto deja un exiguo margen exportable y el consiguiente desafío de incrementar la productividad. Para lograrlo, el INTA recomienda hacer cría, recría y engorde, a fin de alcanzar bovinos con mayor peso de faena.
La selección de padre y madre- raza biotipo- se realiza según el tipo de carne que se quiere producir. La expresión de genes asociados a la calidad propicia la obtención de terneza, veteado, mayor palatabilidad, entre otras.
Una adecuada nutrición de las madres en esta etapa impacta en el desarrollo y potencial de calidad de la cría:
Las decisiones en el plano nutricional durante el desarrollo, el crecimiento, y el engorde le confieren distintas características a la carne. Una alimentación restringida o no, en pastoreo o en encierre, y la composición de la dieta determinan la calidad. En Argentina, los distintos sistemas de producción permiten obtener carnes con adecuados perfiles nutricionales para los consumidores.
Pastoreo:
Feedlot:
Buenas prácticas de manejo y transporte
Un buen diseño de las instalaciones, la capacitación del personal y las prácticas que minimizan el estrés animal pueden lograr mejoras en la calidad de la carne.
El diseño de las instalaciones- iluminación, contaminación sonora, distracciones- y el manejo- horas de ayuno, provisión de agua, arreo,etc- modifican el estado del ganado previo a la faena, y este a la calidad de la carne
Adecuado sistema de insensibilización
Para evitar pérdidas de calidad, deben respetarse la cadena de frío y las condiciones de almacenamiento y/o envasado.
Se aconsejan ciertos cuidados para no afectar la calidad
Agrofy News