urante una conferencia de prensa realizada online, interpretó que “los indicadores son buenos, con un mercado externo que está demandado”. Apuntó que “en el IPCVA tenemos un lema que es “agrandar la torta”, lo cual no significa solamente vender más tonelaje sino también al mayor precio posible, por supuesto manteniendo el abastecimiento del mercado local”.
Analizó que “el mayor mercado, que es China, sigue siendo una aspiradora” pero advirtiendo que “con el Cisne Negro del COVID-19 se ha puesto muy exigente sin mucho fundamento”.
Es por esa razón que “en conjunto con el SENASA estamos trabajando para demostrar que el producto argentino sale en forma inocua” y que si hay vestigios del virus en el packaging debe más hacerse un seguimiento de los embarques en la propia China, una vez que el producto “ya fue nacionalizado”.
Respecto al mercado interno, Grigera Naón evaluó que “el consumidor argentino está abastecido de proteínas” aunque “la composición ha cambiado en desmedro de la carne vacuna”.
Consideró erróneo sobresaltarse por los precios de la hacienda y la carne en un momento dado, porque siempre ocurre que “la carne no sube en forma gradual sino a saltos” y luego se aquieta por varios meses.
Juzgó “positivo” el anuncio de cortes populares entre el gobierno y un sector de frigoríficos exportadores, opinando que puede servir para contar con un “precio de referencia”.
Opinó inteligente que “no se haya recurrido a medidas que en otras épocas fueron en detrimento de la producción, como fue el control de exportaciones o la imposición de documentación difícil de conseguir”.
Recordó que “el productor no fija precios, al precio lo fija el mercado”.
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