Reconocida como la zoonosis reemergente de mayor distribución mundial, la leptospirosis afecta tanto a los humanos como a los animales que viven principalmente en ambientes húmedos y cálidos. Los roedores son uno de los más importantes hospederos y pueden arrojar leptospiras a lo largo de su vida, actuando como propagadores de esta enfermedad infecciosa.
INTA