Compartir conocimientos nos hace adquirir más conocimientos”, así se tituló un foro de intercambio organizado por AUGAP, con la idea de generar recomendaciones y despejar algunas interrogantes entre los productores.
Si bien la nota ya tiene más de un año, el tema aún no pierde vigencia y la creemos muy oportuna para la fecha.
El tema principal que se trató en ese entoces fue la recría de la hembra y su importancia dentro de la vida productiva de la vaca, y tuvo como protagonista a la Ing. Arg. Graciela Quintans.
“La etapa de recría es una de las fases más importante dentro del rodeo de cría” y si bien para la mayoría de los productores, esta etapa de está catalogada como el período comprendido desde el destete a el primer servicio, lo que menciona la especialista es que “el resultado productivo de una ternera, se empieza a jugar bastante antes” y por ello cree necesario dividir a la recría en 3 etapas definidas.
Si bien el tema que no fue tratado en profundidad debido a su complejidad, Graciela comentó que se está trabajando el efecto de la sub nutrición en el último tercio de gestación sobre el desarrollo posterior de las terneras. Esto se debe a que el último tercio de gestación coincide con el invierno y con el momento donde existe menor disponibilidad forrajera.
Si bien la investigación ha demostrado que restricciones en este período compromete toda la vida útil del ternero, como resultados preliminares, la ingeniera sostuvo que a bajas restricciones, no habría un efecto en el desempeño productivo posterior de la progenie, si bien sostuvo que los resultados no son del todo consistentes hasta el momento para hacer mucho hincapié en esa área y los niveles restrictivos evaluados fueron bastante mesurados.
“Esta etapa, la ternera depende principalmente de su madre, principalmente del estado que tenga su madre para producir leche, y de la capacidad de la ternera de estimular la ubre para alimentarse, o sea el vigor de la ternera también tiene su efecto en el desempeño productivo” y argumentó que “una vaca que se encuentre con buen estado corporal, debería repercutir una ganancia al pie de la madre entre 800grs a 1kg por día”. Lamentando que “cuando se observan los datos en Uruguay, la cifra de ganancia es bastante menor, lo que indica que los animales no están en buen estado corporal”.
Como ejemplo, propuso que si al nacer la ternera pesa 35 kg, y presenta ganancias promedio de 800grs por día, deberíamos destetar a los 6 meses terneras de 180 kg, y si tenemos ganancias promedio de 600grs, estaríamos destetando terneras de 140kg.
Buscar alternativas para lograr esos 800grs de ganancia promedio en los primeros 6 meses de vida, es un tema en donde la especialista invita a trabajar, sumado a disminuir el estrés de las terneras al momento del destete. Ya que luego del nacimiento, “es el segundo momento más estresante de la vida del animal donde pierden muchos kilos si no lo manejamos adecuadamente”.
Para esta tercera etapa, se plantearon varios temas con diversos objetivos, con la idea facilitar y ordenar la información, presentamos los comentarios de la Ing. Agr. Graciela Quintans de la siguiente manera:
Las terneras no deberían perder peso el primer invierno. Tener en cuenta que el futuro de una buena madre, se juega en ese primer invierno.
Se puede realizar tasas de ganancias compensatorias, pero el desarrollo reproductivo no se compensa. Un claro ejemplo: terneras que perdieron peso el primer invierno y el segundo año se les hizo un flushing antes de servirlas para llegar al peso recomendado, no lograron aumentar el porcentaje de preñez.
Por eso Quintans comenta que “no sería recomendable la suplementación en ese segundo año, ya que el partido ya se jugó antes”. También cabe destacar que la ternera es mucho más eficiente a la hora de convertir pasto a carne.
Graciela Quintans
Ingeniera agrónoma