Por Agroempresario.com
MENDOZA.– “En el rugby y en el vino, Francia y Argentina son como primos”. Esta frase de Julien Fouquet, un francés residente en Bordeaux y apasionado del rugby, captura la esencia de una relación que se ha desarrollado durante 75 años. Hace poco, este vínculo se celebró en Mendoza, donde Los Pumas y Les Bleus jugaron por primera vez, con victoria para los franceses. Esta región vitivinícola argentina ha florecido gracias a la influencia francesa, similar a cómo el rugby argentino ha prosperado a través de su conexión con Francia.
Fouquet, Route Manager para América Latina de la multinacional Balguerie, visita Mendoza dos veces al año. Esta vez, su viaje coincidió con el test match, al cual asistió con su bufanda azul y blanca. “El vino y el rugby son compañeros”, afirmó. En Mendoza, muchos enólogos argentinos han estudiado en Francia y las bodegas locales han adoptado modelos de producción franceses.

Un proyecto que destaca esta conexión es el vino 2456, una iniciativa de los ex Pumas Eusebio Guiñazú, Manuel Carizza, Patricio Albacete y Julio Farías. El nombre corresponde al número de la camiseta que usaba cada uno en el seleccionado. “La idea era mantenernos unidos después de nuestras carreras deportivas”, explica Guiñazú. “Empezamos con 8000 botellas y hoy producimos más de 60.000, exportando a siete países”.
Antes del partido, varios jugadores de Los Pumas visitaron la bodega Trapiche, una de las más antiguas de la región. “El Fond De Cave, uno de nuestros vinos más reconocidos, comenzó a producirse gracias a enólogos que estudiaron en Francia”, relata Juan Schamber, gerente de Relaciones Institucionales del Grupo Peñaflor. “Hoy, Argentina es el mayor productor de malbec del mundo”.

Entre los franceses residentes en Mendoza que asistieron al partido estaba Quentin Pommier, enólogo de la bodega Piedra Negra. “Me formé en Montpellier y jugué rugby en Toulouse. En Mendoza conocí a mi esposa y no me fui más”, cuenta Pommier. Su bodega, propiedad de François Lurton, produce vinos biodinámicos reconocidos mundialmente.
Otra bodega mendocina de origen francés es Alta Vista, fundada por Patrick d’Aulan. “Descubrí un terroir excepcional y reuní un equipo apasionado por lograr la máxima expresión del vino argentino con savoir faire francés”, comenta d’Aulan, quien también apoya al club de rugby Banco Mendoza.

La influencia francesa en la vitivinicultura argentina ha sido significativa desde los años 90, cuando inversores franceses impulsaron una transformación en el sector. “Hoy, Argentina está entrando en las ligas mayores del vino”, afirma Pommier.
El vínculo entre el rugby argentino y el francés comenzó en 1949, cuando Francia realizó la primera gira por Argentina. Desde entonces, ambos países han desarrollado una relación estrecha. Francia es el equipo que más veces ha enfrentado a Los Pumas, con 55 partidos, y también es la potencia que más veces ha sido derrotada por el seleccionado argentino.

La reciente visita de Francia a Mendoza fue la quinta en la historia, aunque la primera vez enfrentándose a Los Pumas en esta ciudad. Este test match celebró 75 años de fraternidad en la tierra del buen vino, uniendo dos pasiones que han fortalecido los lazos entre Argentina y Francia.