Para lograr novillos para faena, cuyo peso oscile entre los 450 y 460 kilos en un período de tiempo de dos años, los animales deben mantener una alimentación adecuada durante todo el ciclo productivo. Así, los productores deben optimizar la calidad de los forrajes haciendo énfasis en la obtención de la mayor cantidad de nutrientes posible por hectárea.
“El foco lo tenemos que poner en lograr una mayor cantidad de nutrientes cosechados por hectárea, porque son los que actuarán en el rumen del animal para que los ciclos productivos sean más cortos. El objetivo principal debe ser el logro de una mayor concentración de nutrientes”, aconsejó Pablo Cattani, especialista en nutrición animal, quien aseveró que el productor debe contemplar las reservas de forraje en términos de cantidad de nutrientes y no en cantidad de volumen, dado que los nutrientes determinan el potencial productivo y garantizan el kilaje deseado, mientras que el volumen excesivo ocupará un espacio rumial en el animal que limitará la incorporación del alimento por parte del vacuno.
Además, según Cettani, los productores deben tener en cuenta que el agua contenida en los forrajes y los elevados porcentaje de fibra pueden interferir en la ingesta y asimilación de los nutrientes.
En este marco, el especialista en nutrición animal brinda una serie de recomendaciones a la hora de planificar la confección de los forrajes conservados. Por un lado, sobre la elección de los lotes que se destinarán para las reservas de forrajes dijo que “debemos destinar los lotes de mayor producción de materia seca a la conservación y dejar los de menor calidad para el pastoreo mecánico”. Además, especificó que el momento en que se realiza el corte del forraje es proporcional a la calidad que se obtendrá, e indicó que si se trata de gramíneas, el momento adecuado para llevar a cabo el corte es la etapa anterior a la floración, cuando la planta se encuentra en estadio de hoja bandera. Por otro lado, si se trata de cereales de invierno, el momento adecuado es cuando se forma el grano y adquiere un aspecto pastoso. En cambio, si se trata de leguminosas, el momento de cortar el forraje es cuando la planta tira el nuevo rebrote.
En tanto, el especialista indicó que la altura del corte también es un factor relevante que determina la calidad que tendrá el forraje, por lo que recomienda que no superen los 5 cm.