Por Agroempresario.com
En Santa Fe, donde ocho de los diecinueve departamentos continúan en emergencia por sequía, una fuerte tormenta dejó daños significativos en las zonas rurales del centro-sur provincial. Los productores reportan pérdidas en cultivos a punto de cosechar y destrozos en infraestructura productiva.
“El panorama es bueno en general, pero hay daños importantes por granizo y viento. Mucho maíz de segunda se ha tumbado”, explicó Ignacio Mantaras, secretario de Agricultura y Ganadería de Santa Fe, en declaraciones a Chacra Agro Continental. Aseguró que el relevamiento en las áreas afectadas es complejo debido a la intransitabilidad de los caminos.
El temporal impactó con fuerza en varias localidades santafesinas y cordobesas, afectando cultivos de la campaña gruesa y causando estragos en silos, galpones y viviendas rurales. Entre las zonas más golpeadas en Santa Fe se encuentran los departamentos de Casilda y Pujato, donde los productores enfrentan una frustración adicional en un año marcado por la sequía en el norte provincial.
Respecto a las pérdidas económicas, Mantaras indicó que aún no hay una cuantificación precisa, aunque muchos lotes estaban asegurados. No obstante, advirtió que más allá de las coberturas, las pérdidas afectan a la economía general de la región y que las reparaciones urgentes en instalaciones dañadas son prioritarias.
Por otro lado, el funcionario se refirió a la situación hídrica de la provincia. “El río Paraná está en baja, aunque no en niveles críticos. Los pronósticos indican un otoño e invierno con lluvias normales o superiores en algunas zonas, lo que podría ayudar a la recuperación”, detalló.
Mientras el centro-norte de Santa Fe sigue esperando las precipitaciones necesarias para el desarrollo de los cultivos, en el sur la tormenta dejó un escenario desafiante. La combinación de sequía prolongada y fenómenos climáticos extremos pone a prueba la capacidad de respuesta del sector agropecuario y la necesidad de políticas de asistencia efectivas.