a dinámica de las mortandades y su distribución estacional, nos indica errores en el programa de inmunización y tratamiento de enfermedades infectocontagiosas así como intensificación en el uso de biológicos y/o preventivos.
El objetivo de este trabajo fue evaluar posibles relaciones entre el periodo de ingreso del animal al sistema con respecto a la estacionalidad de mortandad y sus causas. El presente trabajo se realizó en base a datos relevados del Feedlot Conecar Ganadera S.A. ubicado en Carcaraná, al sur de la provincia de Santa Fe, con una capacidad para 10.000 animales en encierre, siendo en su mayor porcentaje mediante sistema de hotelería. Los mismos provienen de diferentes provincias, cuyo origen puede ser de establecimientos propios y/o remates ferias. Durante los años 2013 y 2014 se relevaron las mortandades relacionándolas al momento de ingreso según estación del año, cantidad de animales ingresados en ese período y causa de muerte observada a la necropsia. Las mismas fueron agrupadas según: enfermedades respiratorias (neumonías), digestivas infecciosas (enteritis, peritonitis y clostridiales), digestivas metabólicas (acidosis, timpanismo y sobrecarga), accidentales (traumas, caídos en transporte, etc.), otras causas (stress calórico, eutanasia, sintomatología nerviosa) y sin diagnóstico. Se analizaron los resultados mediante estudios observacionales transversales, estimando el riesgo de mortandad1 entre las distintas estaciones del año y causa.
Se observa que los animales ingresados en verano presentaron una probabilidad entre 1,6 y 2,16 veces mayor de muerte que el resto de los animales ingresados en otras estaciones; con una mortandad del 2,04 % sobre ingreso. No obstante los ingresados en invierno y otoño fueron los que tuvieron menor probabilidad de muerte (invierno entre 1,22 y 1,76; otoño entre 1,04 y 1,45). A su vez los ingresados en primavera no manifestaron diferencias estadísticamente significativas con respecto a las otras tres estaciones (P < 0,05).
Dado que las mortandades a causa de neumonía (57,89%) y digestivas metabólicas e infecciosas (26,47%) son las de mayor incidencia, ambas se cotejaron según período de ingreso y estación.
Se observa que los ingresados en verano y otoño tuvieron una probabilidad de muerte por neumonía entre 1,10 y 1,52 veces mayor que los ingresos de invierno y primavera (P < 0,05).
Los ingresados en invierno tuvieron una probabilidad de muerte por enfermedades digestivas (infecciosas y metabólicas) entre 1,41 y 2,36 veces mayor que el resto de las estaciones, a su vez los ingresos de verano tuvieron entre 1,11 y 1,98 menos probabilidades de mortalidad por esta causa (P < 0,05).
En base a lo expuesto se puede concluir que la disminución o aumento de probabilidad de ocurrencia de una causa dentro de una estación permite considerar a la misma como un factor protector o de riesgo respectivamente.
Por lo expuesto se concluye que a los animales que ingresen en verano, por tener una mayor probabilidad de muerte, se les debe prestar una especial atención en la prevención de las enfermedades, en particular las respiratorias que son las de mayor ocurrencia con respecto al ingreso. En los ingresos de otoño e invierno si bien tienen una menor probabilidad de muerte que el resto de las estaciones, se deberá atender principalmente a la prevención de las enfermedades respiratorias y digestivas respectivamente.
Sitio Argentino de Producción Animal