El ex jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó este martes su decisión de volver a competir por la conducción de la Ciudad de Buenos Aires, al afirmar que será candidato en los próximos comicios. Lo hizo durante una entrevista con A24, donde además justificó su postulación en la necesidad de revertir el deterioro en la gestión urbana y marcó diferencias con el actual oficialismo porteño y referentes del espacio opositor.
“Voy a ser candidato. Me apasiona la Ciudad y además porque la veo mal”, sostuvo el dirigente, quien gobernó el distrito durante dos mandatos consecutivos. Según explicó, su decisión se apoya tanto en su experiencia previa como en el contacto directo con los vecinos, quienes —según relató— le transmiten demandas vinculadas a la limpieza, la seguridad y el mantenimiento del espacio público.
En ese sentido, Larreta fue enfático al describir el estado actual de la Ciudad. “Está sucia y el olor a pis es un símbolo”, afirmó, al tiempo que señaló que el problema no radica en la infraestructura disponible sino en la falta de gestión y control. “No es un tema de cantidad de contenedores; es de control, de que los camiones pasen y haya barrenderos”, agregó en declaraciones al canal.

El ex funcionario también planteó que percibe un cambio en la actitud del electorado respecto de su figura. Según indicó, durante sus recorridas recibe comentarios de ciudadanos que reconocen no haberlo acompañado en instancias anteriores, pero que ahora considerarían votarlo. “La gente me dice que si vuelvo, me vota”, aseguró.
Larreta adelantó que cuenta con un equipo consolidado para respaldar su candidatura, integrado por dirigentes con trayectoria y nuevas figuras. Entre ellos mencionó a Emanuel Ferrario, Guadalupe Tagliaferri, Álvaro González, Graciela Ocaña y Oscar Zago. “Hay gente con experiencia y jóvenes con ideas nuevas”, destacó, subrayando la combinación entre experiencia y renovación.
En paralelo, el dirigente marcó distancia del rumbo actual del PRO y de sus principales referentes. Al referirse a la reorganización del espacio junto a Mauricio Macri, sostuvo que no mantiene diálogo con el ex presidente desde hace un año y cuestionó la alianza electoral con sectores libertarios. “Ellos se fueron del PRO; yo sigo sosteniendo las mismas ideas”, afirmó.
También apuntó contra la gestión del actual jefe de Gobierno, Jorge Macri, a quien evaluó negativamente. “Fracasó en sus objetivos”, expresó, al tiempo que enumeró problemas como la falta de obras de envergadura, el deterioro del espacio público y el aumento de personas en situación de calle. Según Larreta, el resultado electoral reciente —en el que el PRO quedó relegado— es una consecuencia directa de esa gestión.
En esa línea, cuestionó decisiones políticas adoptadas tras su salida del Ejecutivo local. “Deslarretizó la Ciudad”, afirmó, en referencia a la reducción de funcionarios de su equipo original. Incluso reconoció como un error haber impulsado su incorporación al gabinete porteño en el pasado, en una autocrítica poco habitual.
El ex candidato presidencial también se refirió a su relación con Patricia Bullrich, actual diputada y ex compañera de espacio. “Ella es cambiante, volátil”, sostuvo, al cuestionar su acercamiento al presidente Javier Milei tras haberlo criticado durante la campaña. “No hablé más con ella, pero si la veo la saludo”, añadió, dejando en evidencia la ruptura política y personal.
Asimismo, Larreta opinó sobre la situación del vocero presidencial y funcionario Manuel Adorni, quien enfrenta cuestionamientos por presunto enriquecimiento ilícito. “Debería haber renunciado”, afirmó, al considerar que la falta de explicaciones públicas genera sospechas. No obstante, evitó hacer afirmaciones concluyentes sobre el caso.
Más allá de la contienda porteña, Larreta planteó su mirada sobre el escenario nacional y la necesidad de un programa de desarrollo a largo plazo. Señaló que apoyará a nivel nacional a quien presente un plan integral que promueva exportaciones, generación de empleo y mejores salarios. Sin embargo, advirtió que actualmente no identifica una propuesta que cumpla con esas condiciones.
De este modo, el dirigente busca reposicionarse en el escenario político con un discurso centrado en la gestión, la experiencia y la planificación. Su candidatura abre un nuevo capítulo en la disputa por el liderazgo en la Ciudad de Buenos Aires y dentro del espacio que supo gobernar durante dos décadas.