Un equipo de investigadores de INTA, CONICET, la Universidad Nacional del Nordeste y centros científicos de Francia identificó en Corrientes el virus del mosaico necrótico del arroz (RNMV), una enfermedad que hasta ahora solo se había reportado en Japón, convirtiéndose en el primer registro fuera de Asia y ampliando el escenario sanitario del cultivo.
El hallazgo se produjo a partir del análisis de muestras recolectadas en la localidad de Berón de Astrada. Los investigadores aplicaron técnicas avanzadas de metagenómica viral y secuenciación de alta precisión, lo que permitió detectar la presencia del virus en una de las plantas analizadas.

Además de confirmar la infección, el equipo logró un avance clave: reconstruir el genoma completo del virus presente en el país. Este paso resulta fundamental para entender su comportamiento, diferenciarlo de otras enfermedades y mejorar las herramientas de diagnóstico.
El RNMV afecta al cultivo de Oryza sativa, una producción estratégica en varias regiones del país. En el campo, las enfermedades virales del arroz suelen presentar síntomas similares, como amarillamiento, mosaicos o debilitamiento, lo que dificulta su identificación sin herramientas específicas.
Para validar los resultados, se utilizaron técnicas como RT-PCR y secuenciación de ARN mediante plataformas de alto rendimiento. Los análisis comparativos mostraron una alta similitud genética con variantes del virus previamente identificadas en Japón, confirmando que se trata del mismo patógeno.

“La posibilidad de obtener la secuencia genómica del aislado nos permitió confirmar con precisión la identidad del virus, lo que es fundamental para interpretar correctamente los síntomas observados en el cultivo y evitar confusiones con otras enfermedades”, explicó Florencia Brugo.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el modo de transmisión. El RNMV pertenece a un grupo de virus que se propagan a través del hongo del suelo Polymyxa graminis, capaz de persistir durante largos períodos en los lotes arroceros. Esta característica dificulta su control y refuerza la necesidad de detección temprana.
Hasta ahora, en América del Sur solo se habían identificado tres virus relevantes en arroz. La incorporación del RNMV cambia ese escenario y obliga a revisar estrategias sanitarias, intensificar monitoreos y fortalecer los sistemas de diagnóstico.
Si bien el hallazgo corresponde a una única muestra positiva y no representa una situación generalizada, los especialistas advierten que es clave avanzar en estudios para determinar su presencia real y su posible expansión en el país.
Otro aporte relevante del estudio fue la detección de pequeños ARN derivados del virus (siRNAs), que evidencian los mecanismos de defensa de la planta frente a la infección. Este tipo de información puede ser útil para desarrollar nuevas estrategias de manejo y mejorar la resistencia de los cultivos.
“El estudio de estos pequeños ARN permite ver cómo responde la planta frente al ataque viral, lo que puede ser útil para el desarrollo de estrategias de manejo o mejoramiento”, agregó Brugo.

El descubrimiento también pone en foco la importancia de la vigilancia genómica en la producción agropecuaria. La capacidad de identificar patógenos emergentes de manera temprana permite reducir riesgos productivos y anticipar posibles impactos económicos.
En este contexto, los especialistas coinciden en que el siguiente paso será sostener los monitoreos, ampliar los muestreos en zonas arroceras y avanzar en estudios epidemiológicos que permitan dimensionar el alcance del virus en Argentina.