En Argentina, la actividad minera alcanzó en marzo su nivel más alto desde 2017, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) difundido por el INDEC, en un contexto de expansión del petróleo no convencional, el gas natural y el fuerte crecimiento del litio, lo que posiciona al sector como uno de los principales motores de la economía y abre perspectivas de exportaciones récord para los próximos años.
El indicador registró una suba de 10,4% interanual en marzo de 2026 y un incremento de 2,4% mensual en la serie desestacionalizada, consolidando además 21 meses consecutivos de crecimiento, según los datos oficiales del organismo estadístico. En el acumulado del primer trimestre, la minería mostró un avance de 6,4% interanual, reforzando la tendencia expansiva del sector.
El desempeño estuvo fuertemente influido por el comportamiento del sector hidrocarburífero. La producción de petróleo crudo creció 16% interanual, impulsada casi exclusivamente por el segmento no convencional, que se expandió 33,7% y compensó la caída del crudo convencional, que retrocedió 9,8%. Este fenómeno se explica por la consolidación de Vaca Muerta como principal polo energético del país.
En el caso del gas natural, la producción aumentó 5,9% interanual, con una marcada divergencia entre el segmento convencional, que cayó 10,1%, y el no convencional, que avanzó 16,1% y ya representa más del 66% del total producido en el país. El crecimiento estuvo acompañado por mejoras en infraestructura energética y mayor capacidad de evacuación desde las cuencas productivas.
El litio fue otro de los pilares del crecimiento minero. En marzo, la producción de carbonato de litio alcanzó las 11.508 toneladas, lo que representó un aumento de 56,1% interanual. En el acumulado del trimestre, la suba fue de 44,3%, consolidando el avance de proyectos en distintas provincias del norte argentino y el paso de varias iniciativas a etapa de producción plena.
El salto del litio se explica por la entrada en operación de nuevas plantas, la ampliación de capacidad instalada y el desarrollo de proyectos que avanzaron desde fases exploratorias a explotación industrial. Este proceso posiciona al país como un actor relevante en el mercado global de minerales críticos para la transición energética.
En paralelo, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) proyecta que las exportaciones mineras podrían alcanzar los USD 9.000 millones en 2026, lo que implicaría un crecimiento cercano al 49% respecto del año anterior, impulsado principalmente por la mejora en precios internacionales del litio y el oro.
Dentro del universo minero, el mayor dinamismo se observó en los minerales no metalíferos y rocas de aplicación, que crecieron 50,5% interanual en marzo. En ese segmento se destacó la extracción de minerales para la industria química, con un incremento de 66,8%, y el fuerte avance de la sal, que registró un salto de 138,7%, el más alto del período.
Según el INDEC, este comportamiento responde a la maduración de proyectos que pasaron de construcción a producción efectiva, especialmente en el caso del litio, donde la incorporación de nuevas plantas permitió escalar volúmenes de manera significativa y consolidar el crecimiento del sector.
También se observaron subas en arenas, canto rodado y triturados, con un avance de 9,2%, impulsado por la demanda de insumos para la actividad hidrocarburífera no convencional. En contraste, algunos segmentos vinculados a la construcción mostraron comportamientos más moderados o negativos, como la extracción de arcillas y caolín, que acumuló una caída en el trimestre.

El régimen de incentivo a grandes inversiones (RIGI) aparece como un factor clave en el desarrollo del sector, ya que de los proyectos aprobados, siete corresponden a la minería y tres específicamente al litio, mientras otros expedientes continúan en análisis por parte del Gobierno nacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en distintas oportunidades el rol del sector energético y minero en la recuperación industrial, aunque el informe del INDEC no incluye declaraciones oficiales adicionales sobre la evolución del índice en marzo.
El contexto internacional también contribuyó al desempeño del sector, con una demanda sostenida de minerales estratégicos vinculados a la transición energética y precios más favorables en algunos commodities clave. Este escenario incentivó nuevas inversiones y la expansión de proyectos en distintas etapas de desarrollo.
En este marco, la minería argentina se encamina a cerrar 2026 con niveles históricos de actividad, consolidando su papel dentro de la estructura productiva nacional, con fuerte protagonismo del petróleo no convencional, el gas de Vaca Muerta y el litio como ejes del crecimiento.
Según un análisis publicado por Infobae, el avance del sector refleja un cambio estructural en la matriz productiva, donde los recursos energéticos y minerales no convencionales ganan peso frente a la producción tradicional, impulsados por inversiones, tecnología y condiciones internacionales favorables.