Un equipo de investigadoras de la Universidad Nacional de Luján (UNLu) recibió un reconocimiento internacional por el desarrollo de una herramienta biotecnológica destinada al control de la Salmonella en la producción avícola. El trabajo fue distinguido como Mejor Trabajo Científico por la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA) y propone una formulación basada en bacteriófagos para combatir cepas bacterianas que afectan tanto la sanidad de las aves como la inocuidad de productos derivados, como carne aviar y huevos. El avance es considerado relevante para una industria que enfrenta crecientes exigencias sanitarias y ambientales en los mercados internacionales.
La investigación fue desarrollada en el Departamento de Ciencias Básicas de la UNLu y contó con el respaldo institucional de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA).
El proyecto se tituló “Formulación de bacteriófagos de Salmonella Gallinarum y Salmonella Enteritidis para su aplicación en avicultura” y estuvo encabezado por las investigadoras Hebe Barrios, María Inés Gismondi y Xoaa Ortíz.
La propuesta apunta a resolver uno de los principales problemas sanitarios de la cadena avícola. La Salmonella representa una amenaza tanto para la producción animal como para la salud pública, debido a que puede transmitirse a través de alimentos contaminados, expreso Agritotal.
El eje central de la investigación se basa en el uso de bacteriófagos, virus capaces de eliminar bacterias específicas de manera selectiva.
En este caso, la formulación desarrollada por el equipo argentino actúa sobre cepas de Salmonella Gallinarum y Salmonella Enteritidis, dos de las variantes bacterianas de mayor impacto dentro de la producción avícola.
Uno de los aspectos más valorados del desarrollo es que la tecnología permite atacar la bacteria objetivo sin alterar la flora intestinal de las aves, a diferencia de otros métodos tradicionales que pueden afectar microorganismos beneficiosos.
El enfoque aparece además como una alternativa con menor impacto ambiental y potencial para reducir el uso de antibióticos y otros fármacos dentro de los sistemas productivos.
La creciente presión internacional para disminuir el empleo de antimicrobianos en producción animal convirtió a este tipo de soluciones en una de las áreas más dinámicas de investigación dentro de la biotecnología aplicada al agro.
Desde el sector avícola sostienen que las nuevas exigencias vinculadas a inocuidad alimentaria, trazabilidad y sustentabilidad obligan a incorporar herramientas más precisas y eficientes para el control sanitario.
En ese contexto, la utilización de bacteriófagos comenzó a ganar interés global como una estrategia capaz de mejorar estándares sanitarios sin generar efectos colaterales sobre los animales o el ambiente.
Tras recibir el reconocimiento internacional de la Asociación Latinoamericana de Avicultura, el proyecto consiguió un subsidio destinado a avanzar hacia nuevas etapas de desarrollo.
Actualmente, la Universidad Nacional de Luján y organismos internacionales trabajan en la elaboración de convenios que permitan iniciar pruebas de campo y avanzar en la transferencia tecnológica hacia el sector productivo.
Ese proceso será clave para evaluar el comportamiento de la formulación en condiciones reales de producción avícola y analizar su potencial aplicación a escala comercial.
La transición desde la investigación científica hacia el uso concreto en granjas representa uno de los principales desafíos para este tipo de desarrollos biotecnológicos.
Las pruebas en campo permitirán determinar niveles de efectividad, estabilidad y adaptación a distintos sistemas productivos, además de validar protocolos sanitarios necesarios para una eventual implementación masiva.
Desde el ámbito científico consideran que este paso puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la competitividad de la avicultura argentina y fortalecer estándares sanitarios exigidos por mercados internacionales.
La Salmonella constituye uno de los problemas sanitarios más relevantes para la industria avícola global debido a sus consecuencias económicas y a los riesgos asociados a la seguridad alimentaria.
Las infecciones pueden generar pérdidas productivas, restricciones comerciales y dificultades para cumplir con requisitos sanitarios establecidos por distintos países importadores.
Por eso, el desarrollo de herramientas que permitan controlar la bacteria de manera más eficiente tiene impacto directo tanto sobre la producción como sobre la capacidad exportadora del sector.
El presidente ejecutivo de CAPIA, Javier Prida, destacó la relevancia del reconocimiento obtenido por la investigación argentina.
“Este logro no solo premia el esfuerzo académico de la UNLu, sino que marca un camino claro hacia una avicultura más sostenible y competitiva a nivel regional”, afirmó.
En la industria consideran que la incorporación de soluciones biotecnológicas puede convertirse en un factor estratégico para mejorar posicionamiento internacional y responder a las nuevas demandas del comercio global de alimentos.
La presión de los consumidores y de los mercados importadores sobre aspectos vinculados a inocuidad, bienestar animal y sustentabilidad comenzó a modificar las condiciones de competencia dentro de la producción agroalimentaria.
Frente a ese escenario, los desarrollos científicos orientados a reducir antibióticos, mejorar trazabilidad y optimizar controles sanitarios adquieren un valor creciente para las cadenas exportadoras.
El reconocimiento otorgado a la investigación de la Universidad Nacional de Luján también vuelve a poner en foco el papel de las universidades públicas y del sistema científico en el desarrollo de soluciones aplicadas a problemas productivos concretos.
La articulación entre instituciones académicas y empresas privadas aparece como uno de los mecanismos centrales para impulsar innovación tecnológica en sectores agroindustriales.
En este caso, la participación de CAPIA permitió vincular el trabajo científico con necesidades específicas de la industria avícola, orientando el desarrollo hacia posibles aplicaciones productivas reales.
El avance logrado por el equipo argentino se produce además en un contexto internacional donde la biotecnología aplicada a sanidad animal gana protagonismo como herramienta para mejorar eficiencia y sostenibilidad en los sistemas de producción.
Mientras continúan las etapas de validación y transferencia tecnológica, el reconocimiento internacional obtenido por la investigación posiciona a la Argentina dentro de un campo estratégico para el futuro de la producción avícola regional.