El presidente de Genneia, Jorge Brito, destacó el escenario favorable que atraviesa el sector energético argentino y señaló al financiamiento y la seguridad jurídica como factores determinantes para sostener las inversiones de largo plazo. Durante el AmCham Energy Forum 2026, el ejecutivo también remarcó el potencial de las energías renovables y anticipó que la minería y los data centers serán sectores relevantes para el crecimiento del país.
Brito sostuvo que las perspectivas para la industria son positivas, especialmente en el segmento de energías renovables, debido al interés que existe tanto entre inversores argentinos como internacionales.
"Las expectativas para el sector energético, particularmente para las energías renovables, son muy positivas. Tanto los inversores internos como externos tienen una muy buena visión sobre ello y saben que la energía es el futuro", afirmó.
El ejecutivo participó del panel "Capital para la energía argentina: condiciones e instrumentos", junto con Facundo Gómez Minujín, presidente de JP Morgan para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay.
Durante su exposición, Brito puso el foco en la necesidad de contar con herramientas financieras que permitan llevar adelante proyectos de infraestructura energética con horizontes de inversión extensos.
En ese sentido, destacó el papel de los bonos corporativos, el project finance y el desarrollo del mercado de capitales local como instrumentos para acompañar la expansión del sector.
Para Genneia, el acceso al financiamiento es especialmente relevante debido al volumen de inversiones que requiere la transición hacia una matriz energética con mayor participación de fuentes renovables.
"Desde Genneia hemos construido ya casi 2 GW entre energía solar y eólica, y somos los principales players de energías renovables", afirmó Brito.
La compañía tiene como principal objetivo abastecer la demanda energética del mercado argentino, aunque también sigue de cerca el crecimiento de nuevas actividades que podrían incrementar de manera significativa el consumo de electricidad.
Entre ellas, Brito identificó a la minería y los data centers como dos sectores con potencial para convertirse en motores de demanda energética durante los próximos años.
El desarrollo de proyectos mineros, especialmente aquellos vinculados con minerales estratégicos, requiere infraestructura eléctrica suficiente y competitiva. Lo mismo ocurre con los centros de procesamiento de datos, cuya expansión está asociada al crecimiento de la inteligencia artificial y de los servicios digitales.
En el caso de los data centers, Genneia considera que las energías renovables pueden cumplir un papel cada vez más importante para garantizar un suministro eléctrico confiable y reducir el impacto ambiental de estas instalaciones.
"Que un data center esté energizado con renovables, y eventualmente funcionando además con backups como baterías, sería positivo no solo para el ecosistema sino para el desarrollo del país", señaló Brito.
La combinación entre nuevas fuentes de demanda y una mayor disponibilidad de energía puede generar oportunidades para ampliar las inversiones en infraestructura eléctrica y acelerar el desarrollo de proyectos renovables.
Para el presidente de Genneia, ese proceso requiere además reglas claras y previsibilidad. La seguridad jurídica fue señalada como una condición fundamental para que los inversores puedan comprometer capital en proyectos que necesitan varios años para recuperar la inversión.
La visión de la compañía se inserta en un escenario en el que Argentina busca aprovechar sus recursos naturales y ampliar su capacidad de generación para acompañar nuevas industrias.
El crecimiento de Vaca Muerta, la minería, los proyectos de infraestructura digital y las energías renovables plantea una demanda creciente de electricidad y abre oportunidades para nuevos proyectos de generación y almacenamiento.
En ese contexto, el desafío será ampliar la capacidad energética al mismo ritmo que crecen las actividades productivas. Para Genneia, el acceso al financiamiento y un marco de seguridad jurídica pueden ser dos de las condiciones centrales para transformar ese potencial en nuevas inversiones.