IBF Negocios cumple 15 años de actividad en Uruguay y atraviesa una etapa de expansión que ya le permitió superar los US$200 millones de inversión acumulada en empresas del país. La compañía, especializada en inversiones de capital privado, destina actualmente entre US$40 millones y US$50 millones por año a la adquisición de compañías y prepara nuevos negocios en Paraguay, mientras analiza ampliar la llegada de capital argentino.
La firma comenzó sus operaciones en 2011 con un grupo reducido de socios y actualmente cuenta con unos 600 inversores, de los cuales alrededor del 80% son uruguayos y cerca del 19% argentinos. Según informó Ámbito, las empresas que integran su cartera generan en conjunto más de US$250 millones anuales en ventas.
El director general de IBF Negocios, Hugo Benedetti, explicó que el crecimiento de la compañía se aceleró especialmente a partir de 2021 y 2022, cuando comenzó a concretar adquisiciones por entre US$40 millones y US$50 millones anuales.
La estrategia consiste en identificar empresas consolidadas, con negocios probados y capacidad para generar ganancias, adquirir una participación mayoritaria y acompañar su crecimiento. En general, IBF compra entre el 60% y el 100% del capital, aunque en algunos casos los antiguos propietarios permanecen como socios.
“Este tipo de negocio está fuertemente basado en la confianza en que quien gestiona el negocio y quienes están al frente pueden cumplir la propuesta que hacen a los inversores”, explicó Benedetti a Ámbito.
El modelo se diferencia de un fondo de inversión tradicional. IBF presenta oportunidades concretas y cada inversor decide en qué compañía participar. El ticket mínimo es de US$100.000 y los retornos provienen principalmente de dividendos y de una eventual valorización de la participación.
Según Benedetti, los dividendos promedio se ubican entre 10% y 14% anual en dólares, aunque aclaró que no se trata de una renta fija, sino del resultado de las ganancias de cada empresa.
“El objetivo central no es vender la empresa, sino que crezca, perdure y pague dividendos a los inversores”, sostuvo.
La cartera incluye compañías vinculadas con alimentos, agronegocios, veterinaria, tecnología y consumo masivo. Entre las inversiones mencionadas aparecen Doña Coca y Kali, empresas dedicadas a la elaboración de fiambres.
La firma busca preservar los equipos de gestión de las compañías adquiridas y concentrar su participación en cuestiones estratégicas, objetivos de crecimiento y profesionalización de procesos. “Equipo que gana no se toca”, resumió Benedetti.
Uno de los principales activos que destaca la compañía para operar en Uruguay es la estabilidad institucional y económica. Benedetti reconoció que el bajo crecimiento de la economía y el comportamiento del tipo de cambio generan desafíos para algunas empresas, especialmente las vinculadas con exportaciones.
Sin embargo, consideró que la previsibilidad de las reglas de juego constituye una ventaja para quienes toman decisiones de inversión de largo plazo.
“El factor de estabilidad es importante, que las cosas se puedan predecir, que sean pronosticables, que no haya cambios abruptos en las reglas de juego”, afirmó.
Ahora, el próximo objetivo es Paraguay. IBF Negocios planea invertir alrededor de US$50 millones durante los primeros tres años y replicar allí el modelo desarrollado en Uruguay.
El proyecto contempla incorporar seis empresas al portafolio paraguayo: una durante el primer año, dos en el segundo y tres en el tercero.
“El próximo paso es validar el modelo en Paraguay y después vamos por más”, señaló Benedetti.
La expansión también contempla una oportunidad en Argentina, donde la compañía ya cuenta con una presencia relevante entre sus inversores pese a no haber desarrollado hasta ahora una estrategia comercial formal en el país.
Cerca del 19% de los inversores de IBF son argentinos y, según Benedetti, muchos llegaron a través de recomendaciones de otros inversores, familiares o conocidos.
“Tenemos una propuesta de inversión que puede ser atractiva para mucha gente en Argentina”, afirmó.
La compañía considera que el mercado argentino tiene una importante capacidad de ahorro y que existe una tradición de invertir en Uruguay. Por eso, el objetivo es transformar esa llegada espontánea de capital argentino en una estrategia de expansión más definida.
El crecimiento de IBF Negocios combina así tres ejes: más inversiones en Uruguay, expansión hacia Paraguay y captación de capital argentino. Con más de US$200 millones acumulados y una cartera empresarial que supera los US$250 millones de ventas anuales, la firma busca consolidar su modelo de capital privado y llevarlo a nuevos mercados de la región.
Según informó Ámbito, la compañía apuesta a continuar creciendo sobre la base de empresas consolidadas, inversiones de largo plazo y una red de inversores que ya alcanza los 600 participantes.