Corteva presentó Salibro, un nuevo nematicida para el control de nematodos en tomate, durante un lanzamiento realizado el 13 de agosto en La Plata. El producto está formulado con Reklemel active, un principio activo perteneciente a un grupo químico diferente de otras herramientas disponibles, y busca proteger el sistema radicular del cultivo frente a organismos que pueden afectar la absorción de agua y nutrientes, Según informo Agronoa.
La presentación estuvo a cargo de Javier Solar, Product Manager de Frutas y Vegetales de Corteva para Argentina y Chile, quien explicó que el desarrollo demandó años de investigación y trabajo regulatorio.
“Fueron años de investigación y desarrollo y de trabajo en temas regulatorios. Finalmente estamos hoy acá, y eso representa un hito importante dentro de la industria y también para Corteva”, señaló Solar.
Los nematodos son organismos que pueden afectar las raíces de distintos cultivos. En el caso del tomate, el daño puede reducir la capacidad de la planta para aprovechar agua y nutrientes y, en consecuencia, limitar su desarrollo, rendimiento y calidad.
Uno de los principales problemas identificados en Argentina es Nacobbus, un nematodo capaz de dañar las raíces y generar condiciones que también favorecen la aparición de otros problemas sanitarios.
“Puede destruir raíces e interferir en la captura de nutrientes y de agua, así como en la resiliencia de la planta para enfrentar distintos tipos de estrés”, explicó Solar.
El nuevo producto se diferencia por su modo de acción y por pertenecer a un grupo químico diferente de algunas de las alternativas utilizadas actualmente, entre ellas las carboxamidas y las avermectinas.
“El IRAC (Insecticide Resistance Action Committee) todavía no ha definido su modo de acción concreto. Lo que se sabe es que es totalmente distinto de lo que ya existe en la industria”, sostuvo Solar.
Según explicó el especialista, Salibro actúa por contacto con el nematodo. Una vez que el organismo entra en contacto con el producto presente en el suelo, pierde rápidamente su movilidad, lo que evita que pueda desplazarse hasta las raíces e infectarlas.

“En pocos segundos o minutos queda totalmente inmovilizado y finalmente es controlado de manera irreversible: no vuelve a activarse”, destacó Solar.
La recomendación de Corteva pone especial énfasis en el tratamiento previo al trasplante. Ante la presencia de Nacobbus, la compañía indica realizar la aplicación entre tres y cinco días antes de llevar las plantas al lote.
“El objetivo es iniciar los primeros procesos de crecimiento de la planta con un suelo sano, libre de nematodos”, señaló Solar.
La dosis registrada se encuentra entre 1,5 y 2 litros por hectárea. El producto puede utilizarse en diferentes momentos del ciclo, de acuerdo con la presión de nematodos y el desarrollo de nuevas raíces.
Una de las características destacadas es su período de carencia de un día, que permite contar con una ventana amplia de utilización. Sin embargo, Corteva plantea su uso como parte de una estrategia integral y no como una solución aislada.
“Ningún producto por sí solo tiene el poder de controlar los nematodos de manera consistente”, afirmó Solar.
En ese sentido, la propuesta contempla la rotación de herramientas con diferentes modos de acción, junto con alternativas biológicas y otras prácticas de manejo. El objetivo es reducir el riesgo de pérdida de eficacia y sostener la protección del sistema radicular durante el ciclo del cultivo.
La aplicación recomendada es mediante riego por goteo, ya que el agua permite movilizar el producto hacia la zona donde se encuentran las raíces. Solar también señaló que las aplicaciones deben realizarse con temperaturas superiores a 10 °C, debido a que los nematodos reducen su actividad cuando las condiciones son más frías.
Otro aspecto señalado por Corteva es la selectividad del producto sobre organismos benéficos del suelo. Según explicó Solar, Salibro puede convivir con hongos entomopatógenos, bacterias benéficas y nematodos de vida libre, lo que permite integrarlo con estrategias de biocontrol.
“Lo interesante no es solamente lo que controla, sino también lo que respeta”, sintetizó.
El tomate fue elegido como el primer cultivo para el registro de Reklemel, aunque la compañía proyecta avanzar con otros cultivos que también enfrentan problemas asociados a nematodos, entre ellos papa y vid.
Para Corteva, la incorporación de esta tecnología forma parte de una tendencia más amplia hacia sistemas de protección de cultivos que combinen diferentes herramientas.
“El futuro del agro no pasa solamente por reemplazar un producto por otro o por enfrentar soluciones biológicas con convencionales. Se trata de crear sistemas”, planteó Solar.
La estrategia apunta a integrar productos químicos y biológicos, genética, biotecnología y tecnologías de precisión, con el objetivo de mejorar el manejo de los cultivos y avanzar hacia sistemas productivos que cuiden también la salud del suelo.