El ministro de Minería de San Juan, Juan Pablo Perea, destacó la necesidad de ampliar la red de proveedores que acompañará el crecimiento de la actividad minera y aseguró que la provincia está abierta a incorporar empresas de otras regiones del país. El objetivo es fortalecer la cadena de valor, generar nuevas oportunidades para las pymes y acompañar el desarrollo de proyectos de gran escala como Vicuña.
En ese marco, Perea explicó los alcances de la Ley de Desarrollo Local Minero, que establece objetivos de participación local y busca promover la incorporación de trabajadores y proveedores de la provincia sin cerrar el mercado a empresas de otras jurisdicciones.
La norma fija como referencia un 80% de trabajadores y un 60% de proveedores, pero no establece cupos obligatorios. La provincia trabaja actualmente en la reglamentación y en dos matrices que permitirán evaluar el impacto socioeconómico y las capacidades de los proveedores.
“Se trata de definir proveedores locales de comunidades, proveedores locales del resto de la provincia y del resto de la Argentina. Por supuesto, ante la misma calidad, competitividad y capacidad: primero comunidad, después provincia, después Argentina y después se verá”, explicó Perea.
El funcionario remarcó que el desarrollo de la minería a gran escala requiere aprovechar las capacidades industriales existentes en distintas provincias. En particular, destacó la experiencia de Córdoba y Santa Fe en sectores como la metalmecánica.
“¿Qué le vas a discutir de metalmecánica a Córdoba, a Santa Fe? Nosotros creemos en el asociativismo, en los consorcios de empresas”, sostuvo.

La estrategia apunta así a combinar el desarrollo de proveedores sanjuaninos con la participación de compañías de otras regiones que puedan aportar bienes y servicios que todavía no se producen localmente.
“Nosotros en San Juan no estamos cerrados a eso. Hay criterios de arraigo local, pero estamos ante una ley que ha sido construida desde el consenso. Es una ley totalmente practicable, operativa. No queremos un mercado cautivo”, afirmó el ministro.
Uno de los principales desafíos para las pequeñas y medianas empresas es alcanzar las certificaciones internacionales que exige la industria minera. Según Perea, esos procesos pueden representar un costo significativo para las firmas que buscan ingresar a la cadena de valor.
Por ese motivo, la provincia trabaja en programas de asistencia y financiamiento destinados a facilitar la certificación de las pymes. Entre las iniciativas mencionadas aparecen “Calidad en Comunidad” y “Aprender, Trabajar y Producir”.
El objetivo no se limita a que las empresas abastezcan a los proyectos mineros. Perea planteó que las capacidades adquiridas puedan permitir a los proveedores competir también en otros mercados.
“Los proveedores puedan aprovechar el crecimiento minero para desarrollar capacidades que después les permitan competir en otros mercados. Estamos preparados para competir en otros países”, señaló.
En paralelo, San Juan avanza con el acuerdo alcanzado con Vicuña, un proyecto de cobre que contempla un aporte único de US$ 250 millones para infraestructura y un esquema de regalías del 3% sobre la facturación durante la vida útil del proyecto.
El convenio todavía debe ser aprobado por la Legislatura provincial. Perea explicó que el aporte de US$ 250 millones será destinado a obras definidas por la provincia y aclaró que no constituye un adelanto de regalías.
“Es un aporte único de US$ 250 millones, que se llama aporte DIA. No es reembolsable y tampoco es compensable con regalías. Son dos conceptos distintos. Una cosa son las regalías establecidas y la otra es un fideicomiso que se estableció en 1,5% por toda la vida útil del proyecto y una regalía del 3% sobre el valor de facturación”, detalló.
Entre las obras previstas aparece la Ruta 40 Norte, además de proyectos vinculados con infraestructura hídrica, saneamiento y conectividad.
El esquema establece que la provincia deberá definir y ejecutar las obras para luego recibir los fondos contra los certificados correspondientes. “La provincia elige la obra, la proyecta, la ejecuta y va ingresando contra certificado de obra terminada. O sea, primero la obra, después el dinero”, explicó Perea.
Para San Juan, el desarrollo de la minería representa así una oportunidad para ampliar la participación de empresas locales y, al mismo tiempo, integrar capacidades productivas de distintas regiones de la Argentina.