La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su confianza en alcanzar un acuerdo comercial con Estados Unidos, mientras el secretario de Economía y principal negociador mexicano, Marcelo Ebrard, permanece en territorio estadounidense para avanzar en las conversaciones. El objetivo es fortalecer la relación comercial entre ambos países en un contexto de nuevas medidas arancelarias, según informó Bloomberg Línea.
“Yo soy optimista de que se puede llegar a un acuerdo”, afirmó Sheinbaum durante su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional.
Ebrard viajó a Estados Unidos y permanecerá allí durante una semana para trabajar en las negociaciones. Su presencia busca acelerar el diálogo y encontrar puntos de coincidencia que permitan avanzar hacia un nuevo entendimiento comercial.
La posibilidad de un acuerdo cobró fuerza después de que el presidente Donald Trump señalara el 21 de agosto que su Gobierno trabaja en un nuevo acuerdo comercial con México.
Para el Gobierno mexicano, la negociación representa una oportunidad para dar mayor previsibilidad al intercambio comercial y profundizar la integración económica con Estados Unidos, su principal socio comercial.
Actualmente, México enfrenta aranceles del 50% sobre sus exportaciones de acero, aluminio y derivados, mientras que los vehículos enviados a Estados Unidos tienen una tarifa del 25%.

A pesar de este escenario, Sheinbaum destacó el crecimiento de determinadas exportaciones mexicanas, especialmente en el sector de componentes electrónicos, impulsado por la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos.
La presidenta también explicó que Estados Unidos planteó su preocupación por la posibilidad de que productos electrónicos ingresen a su mercado a través de México sin incorporar valor agregado. En ese sentido, señaló que México tampoco busca convertirse en un punto de triangulación comercial.
El planteo abre espacio para que las negociaciones se concentren en fortalecer la producción y el valor agregado dentro de México, en lugar de limitarse al intercambio de mercancías.
La situación también está marcada por el reciente deterioro de las conversaciones entre Estados Unidos y Canadá. Sheinbaum recordó que había mantenido contacto con el primer ministro canadiense y que esperaba que ambos países alcanzaran un entendimiento.
El desenlace de esas negociaciones derivó en nuevos aranceles para determinados productos canadienses y elevó la importancia estratégica del vínculo comercial entre México y Estados Unidos.
En este contexto, el Gobierno mexicano apuesta por avanzar en un acuerdo que permita fortalecer las cadenas productivas, atraer inversiones y consolidar el comercio bilateral.
La permanencia de Ebrard en Estados Unidos durante una semana refleja la intención de México de mantener un diálogo directo y acelerar las definiciones. Para Sheinbaum, el escenario todavía ofrece margen para alcanzar un resultado favorable.
La negociación se desarrolla mientras ambos países buscan definir las condiciones que marcarán su relación comercial en los próximos años. El Gobierno mexicano mantiene una postura de optimismo y diálogo, con la expectativa de convertir las conversaciones actuales en un acuerdo que aporte mayor certidumbre a empresas y sectores productivos.
Según informó Bloomberg Línea, las conversaciones continúan abiertas y el Gobierno de Sheinbaum confía en que existe margen para alcanzar un entendimiento con Washington.