Los precios de los autos en Argentina podrían comenzar a subir después de un período de fuerte competencia y bajas en algunos modelos. Así lo anticipó Omar Daneri, director general de Grupo Antelo, quien sostuvo que los valores actuales tocaron un piso y que la disponibilidad de unidades para importar durante 2027 podría modificar la estrategia comercial de las terminales.
Daneri explicó que la llegada de marcas chinas cambió el escenario del mercado automotor y obligó a las compañías tradicionales a revisar sus precios. Sin embargo, consideró que algunas empresas continúan aplicando descuentos pese a la incertidumbre sobre la cantidad de vehículos que podrán importar el próximo año.
“Yo creo que los precios van a subir. Mis colegas van a empezar a entender que nos va a tocar un cupo menor para el próximo año. Los precios en Argentina están tocando un piso”, afirmó.
El ejecutivo planteó que la actual competencia de precios podría perder fuerza si se reduce la oferta disponible. En ese escenario, las automotrices y los importadores buscarían preservar la rentabilidad de sus operaciones y de sus redes de concesionarios.
Grupo Antelo representa en Argentina a marcas como Haval, Changan, Ora, Poer, Tank, JMEV y Mitsubishi, además de los camiones Shakman. La compañía continúa ampliando su oferta y recientemente presentó el Ora 5, un SUV híbrido orientado a un segmento que, según Daneri, gana terreno entre los consumidores argentinos.
El crecimiento de las marcas chinas fue uno de los factores que más impacto tuvo en el mercado. Los nuevos jugadores ingresaron con vehículos posicionados en precios competitivos y una amplia oferta de tecnología, lo que aumentó la presión sobre las terminales tradicionales.
Daneri señaló que muchas compañías comenzaron a bajar sus precios para responder a esa competencia, aunque cuestionó que continúen haciéndolo sin tener certeza sobre el volumen de unidades que podrán reponer en el futuro.
“Me pregunto qué necesidad hay de reventar los autos cuando no sabés cuántos vas a tener para reponer...”, sostuvo.
El debate sobre los cupos de importación y los aranceles también aparece como uno de los principales temas para el sector. Daneri consideró que el sistema debería evolucionar hacia una mayor apertura comercial, aunque planteó que los cambios deben contemplar la protección de la producción nacional.

“No me gustan los cupos, quisiera ir a un libre comercio. Entiendo que no se puede hacer con arancel cero de un día para el otro, pero yo sacaría el sistema de cupos y bajaría los aranceles”, opinó.
Como alternativa, propuso mantener una protección mayor para las pick-ups fabricadas en Argentina y reducir la carga impositiva sobre los vehículos híbridos y eléctricos. La intención sería facilitar el acceso a nuevas tecnologías sin afectar a los segmentos con fuerte producción local.
El ejecutivo también se mostró optimista sobre la evolución general del mercado automotor. Aunque reconoció que las ventas totales todavía no alcanzaron el dinamismo esperado, destacó el crecimiento de las marcas chinas y sostuvo que la mejora de la macroeconomía debería trasladarse gradualmente al consumo.
En materia de nuevas tecnologías, Daneri consideró que la eventual llegada y expansión de grandes marcas internacionales podría acelerar la transformación del mercado eléctrico. También anticipó que el desarrollo de infraestructura de carga será uno de los factores centrales para impulsar la adopción de estos vehículos.
“En algún momento sí, pero hoy la gente en Argentina busca vehículos híbridos, no eléctricos puros, a diferencia de Uruguay”, explicó sobre las preferencias actuales de los consumidores.
De esta manera, el mercado automotor enfrenta un escenario de transición. La competencia mantuvo los precios bajo presión, pero la incertidumbre sobre la futura disponibilidad de vehículos y el sistema de importaciones podría marcar un cambio de tendencia.
La evolución de los valores dependerá de la oferta, los cupos, la competencia entre marcas y la demanda. Para Daneri, sin embargo, el punto de partida es claro: los precios actuales ya habrían alcanzado su nivel más bajo y el próximo movimiento sería hacia arriba.