El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, propuso avanzar en un acuerdo fiscal integral entre la Nación, las provincias y los municipios para modificar el sistema tributario argentino y generar mejores condiciones para la inversión, el empleo y las exportaciones. El planteo fue realizado en Buenos Aires durante un encuentro sobre federalismo fiscal, donde gobernadores y especialistas analizaron posibles reformas estructurales.
Cornejo sostuvo que existe una oportunidad para alcanzar consensos y avanzar sobre problemas que, según planteó, están identificados desde hace años. La propuesta contempla discutir de manera conjunta el gasto público, la distribución de competencias, los impuestos y la coparticipación.
“No creo que estemos tan lejos como para intentar alcanzar un consenso acerca de una reforma fiscal integral”, afirmó el mandatario.
El gobernador remarcó que la discusión no debería concentrarse únicamente en reducir impuestos. A su criterio, también es necesario definir qué Estado se busca financiar y cómo se utilizan los recursos públicos.
“Muchas veces se pone mucho el foco en bajar impuestos y no se le da importancia al gasto”, señaló Cornejo, y agregó: “hay que cambiar ese chip y ver cómo está gastando el Estado”.

La propuesta apunta a establecer primero cuáles son las funciones que debe cumplir cada nivel de gobierno y, a partir de allí, determinar qué estructura tributaria resulta necesaria para financiarlas sin generar obstáculos a la actividad privada.
En ese esquema, Cornejo planteó la necesidad de ordenar las responsabilidades entre Nación, provincias y municipios. Educación, salud, seguridad, Justicia y transporte son algunas de las áreas que mencionó como parte de las competencias provinciales.
“Tenemos que tener claro qué competencia tiene cada uno, qué obligación tiene la Nación, qué obligación tienen las provincias y qué obligaciones tienen los municipios”, sostuvo.
Otro de los puntos centrales es la coparticipación federal, cuya modificación considera necesaria para llevar adelante una transformación profunda del sistema tributario.

“No se puede hacer esa reforma sin tocar una ley que es clave para el federalismo fiscal, que es la Ley de Coparticipación”, afirmó el gobernador.
Para Cornejo, el actual esquema genera incentivos diferentes entre las jurisdicciones y debe ser revisado para favorecer la generación de actividad económica. En particular, planteó que el sistema debería promover inversión, producción, exportaciones y empleo.
“Necesitamos más exportaciones y tenemos retenciones a las exportaciones; necesitamos más inversión y ponemos impuestos a la inversión; necesitamos más trabajo y ponemos impuestos al trabajo. Todo eso hay que ordenarlo”, aseguró.
En el caso de Ingresos Brutos, el gobernador consideró que debería avanzarse hacia su eliminación progresiva. Sin embargo, aclaró que ese proceso requiere una discusión más amplia sobre la distribución de recursos entre las provincias.
También cuestionó otros tributos nacionales que, según su visión, encarecen la actividad económica, entre ellos el Impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios.
La discusión se desarrolló junto a los gobernadores Raúl Jalil, Rogelio Frigerio, Sergio Ziliotto y Alberto Weretilneck, en un panel dedicado a analizar los desafíos del federalismo argentino.

El encuentro tomó como referencia la experiencia de Brasil, que implementó una reforma tributaria federal con un período de transición que se extiende hasta 2033. El caso fue utilizado como punto de partida para analizar la posibilidad de construir acuerdos de largo plazo en Argentina.
El planteo de Cornejo apunta, en definitiva, a que una eventual reforma no se limite a modificar impuestos de manera aislada, sino que contemple simultáneamente gasto público, sistema tributario, coparticipación y distribución de competencias.
“Una vez que alcancemos ese consenso, hay que tocar todo junto”, resumió el gobernador.