La empresa láctea Cremigal, radicada en General Galarza, Entre Ríos, fue incorporada al Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI) de esa provincia luego de concretar durante 2025 una inversión superior a $2.800 millones destinada a ampliar su capacidad industrial y modernizar sus instalaciones. El anuncio se conoció el 1 de septiembre, durante una visita del gobernador Rogelio Frigerio a la planta ubicada sobre la ruta 12, y adquiere relevancia porque la firma avanza con nuevos proyectos y prevé incorporar personal pese al escenario de dificultades que atraviesa la industria láctea.
La inversión permitió a la compañía duplicar su capacidad de producción de leche UAT, hasta alcanzar unos 240.000 litros diarios, mediante la incorporación de tecnología europea para el envasado de productos de larga vida. El desembolso también contempló una ampliación de la elaboración de yogures y la instalación de infraestructura para generar parte de la energía que utiliza la planta,informo en su publicacion Bichos de Campo.
La incorporación al RINI le permitirá a Cremigal acceder a un conjunto de beneficios fiscales y financieros establecidos por la provincia. El programa contempla exenciones de hasta el 100% en determinados tributos provinciales vinculados con las inversiones, además de herramientas de financiamiento y garantías.
La empresa forma parte de los 165 proyectos aprobados dentro del régimen entrerriano, que en conjunto representan, según información de la provincia, compromisos de inversión superiores a $400.000 millones.
Cremigal tiene más de tres décadas de trayectoria en la actividad. Sus operaciones comenzaron en 1990, cuando inició la elaboración de quesos. Con el paso del tiempo, la firma, actualmente conducida por la familia Valenti, amplió su cartera de productos y profundizó un proceso de incorporación tecnológica.
Uno de los principales desembolsos de los últimos años había comenzado en 2021, con un programa de inversión de US$2,5 millones que contó con financiamiento del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Ese plan incluyó la incorporación de dos robots destinados al envasado y paletizado, además de paneles frigoríficos.

En aquel momento, la compañía procesaba más de 270.000 litros de leche por día y destinaba al mercado externo alrededor del 5% de su producción de leche y suero en polvo.
La nueva etapa de inversiones se concentró especialmente en el segmento de productos de mayor vida útil. Cremigal incorporó envasadoras estériles de origen europeo para producir leche UAT en sachet, una alternativa destinada a competir en el mercado con las presentaciones tradicionales de larga duración, entre ellas el envase tipo tetrabrik.
La ampliación también alcanzó a la producción de yogur, mientras que la compañía avanzó con una estrategia vinculada al consumo energético.
En total, la planta incorporó 1.000 paneles solares. De acuerdo con los datos difundidos por la empresa, la generación de energía solar representa actualmente el 8,66% del consumo eléctrico anual de las instalaciones.
La expansión de Cremigal se produce sobre una estructura industrial diversificada. La compañía figura entre las principales industrias receptoras de leche del país según el último ranking del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
El relevamiento ubica a la firma entre las 12 industrias que más leche reciben en la Argentina, con un promedio de 451.261 litros diarios.
Ese volumen permite abastecer una cartera de más de 60 productos, que incluye quesos, leche fresca y en polvo, yogures, productos untables y dulce de leche.
La amplitud del portfolio constituye uno de los ejes de la estrategia industrial de la empresa, que busca sostener diferentes líneas de elaboración y sumar capacidad para productos con mayor procesamiento.
El salto registrado durante los últimos años también muestra una evolución respecto de la estructura productiva que tenía la compañía al momento de iniciar su anterior programa de inversiones.
La adhesión al RINI formaliza el acceso de Cremigal a un esquema de incentivos creado por ley provincial para promover nuevas inversiones en Entre Ríos.
Entre las herramientas previstas se encuentran exenciones de hasta el 100% en Ingresos Brutos, Sellos, Automotor e Inmobiliario, siempre en los conceptos vinculados con la inversión alcanzada por el régimen.
El programa también contempla garantías a través del Fogaer, créditos con tasas bonificadas y prioridad en determinados procesos de compras estatales. Los beneficios pueden extenderse durante un período de hasta 15 años.
En el caso de Cremigal, la resolución provincial reconoce proyectos que fueron ejecutados durante 2025. Es decir, se trata de inversiones que ya fueron realizadas por la empresa y que ahora quedan formalmente encuadradas dentro de los beneficios previstos por el régimen.
La política provincial busca de esta manera estimular la continuidad de proyectos productivos y facilitar nuevas inversiones en sectores industriales.
El plan de crecimiento de Cremigal no se limita a las obras ya concretadas. La compañía anticipó nuevos proyectos para el próximo año, entre ellos la construcción o instalación de una nueva planta de spray, además de otras inversiones destinadas a ampliar su estructura productiva.
La expansión industrial también tendría impacto sobre el empleo. La firma cuenta actualmente con más de 140 trabajadores y tiene previsto incorporar otros 10 operarios durante el próximo mes.
El dato adquiere especial importancia en un escenario complejo para la cadena láctea, que atraviesa dificultades tanto en el ámbito industrial como en el sector productivo. Mientras distintas empresas de la actividad enfrentan problemas de rentabilidad y funcionamiento, Cremigal decidió avanzar con inversiones para aumentar su capacidad.
Ignacio Valenti, referente de la compañía, destacó el objetivo de mantener ese proceso. “Hay ganas de seguir creciendo, invirtiendo y apostando al país y la provincia. Seguimos generando puestos de trabajo, que es lo más importante”, remarcó a Bichos de Campo.
La estrategia de la empresa se desarrolla, además, en un contexto de debate sobre los márgenes que existen dentro de la cadena láctea. En ese sentido, el titular de la Industria Lechera, Ercole Felippa, planteó una de las principales tensiones que atraviesa el sector al señalar, en una declaración citada por Bichos de Campo: “Tenemos la leche más barata del mundo y tenemos los productos lácteos más caros del mundo. ¿Qué pasa en el medio?”.
La pregunta refleja una discusión que involucra a productores, industrias, comercios y consumidores sobre la formación de precios y la distribución del valor dentro de la cadena.
Con la incorporación al RINI, Cremigal consolida una etapa de inversiones que combina mayor capacidad productiva, incorporación de tecnología, eficiencia energética y generación de empleo.
La empresa ya concretó el desembolso de $2.800 millones durante 2025, elevó su capacidad de leche UAT a 240.000 litros diarios y sumó infraestructura solar. Ahora proyecta una nueva planta de spray y más incorporaciones laborales.
El caso también forma parte de una política provincial de incentivos a la inversión privada. Para Cremigal, el desafío será transformar las nuevas capacidades industriales en mayor producción y participación de mercado, mientras mantiene su presencia en una industria que atraviesa uno de sus períodos de mayor presión sobre la rentabilidad.