El Grupo Faro Verde, con base en Tandil y bajo la conducción del jinete olímpico José María Larocca, concretó la adquisición de CeresTolvas, una empresa con casi cinco décadas de trayectoria en el negocio agropecuario. La operación, anunciada el 2 de septiembre de 2026, amplía la presencia del holding en la cadena productiva al incorporar actividades de originación y comercialización de granos, venta de agroinsumos, nutrición animal, agrotecnología y maquinaria agrícola, además de una extensa red de infraestructura y servicios.
La compra se produce pocos meses después de otro movimiento de gran magnitud protagonizado por Faro Verde: la adquisición de unas 24.000 hectáreas pertenecientes a la familia Pereda, distribuidas entre Olavarría y Herrera Vegas, en el partido de Hipólito Yrigoyen. Esa operación había sido estimada por el mercado en alrededor de US$100 millones e incluyó miles de cabezas de ganado.
Con CeresTolvas, el grupo da un nuevo paso en su estrategia de expansión. Hasta ahora, buena parte de su actividad agropecuaria estaba concentrada en la producción agrícola, ganadera y forestal. La incorporación de la compañía tandilense le permite avanzar sobre otros eslabones de la cadena, desde el acopio y la comercialización de granos hasta la provisión de insumos y servicios vinculados con la producción.
La nueva estructura reúne una cartera de más de 5.000 clientes, 25 plantas de acopio, 29 agronomías, dos plantas de alimento balanceado y tres concesionarios oficiales John Deere, de acuerdo con la información difundida sobre la operación.
La adquisición modifica el alcance de Faro Verde dentro del negocio agropecuario. Con la compra de grandes extensiones de campo, el grupo había fortalecido su posición como productor. Ahora, mediante CeresTolvas, suma infraestructura y servicios que se encuentran directamente vinculados con el funcionamiento de las explotaciones agrícolas y ganaderas.
La actividad de CeresTolvas abarca distintos segmentos. La empresa participa en la originación y comercialización de granos, un negocio que conecta la producción con los mercados y centros de comercialización. También cuenta con agronomías dedicadas a la provisión de insumos y con unidades relacionadas con la nutrición animal.
A eso se agrega su presencia en maquinaria agrícola a través de los tres concesionarios oficiales John Deere.
La combinación genera una estructura que permite al grupo participar en diferentes momentos del ciclo productivo. El productor puede requerir semillas, fertilizantes y otros insumos antes de la campaña; posteriormente necesita maquinaria y servicios durante las labores y, finalmente, infraestructura para almacenar y comercializar la cosecha.
La adquisición de CeresTolvas incorpora precisamente varios de esos servicios a la estructura de Faro Verde.
Desde las empresas señalaron que la integración busca aprovechar las capacidades existentes en ambas organizaciones. “La complementariedad entre ambas compañías conecta capacidades en producción, comercialización, logística y servicios, generando una solución integral para toda la cadena agropecuaria”, expresaron al comunicar la operación.
La estrategia supone avanzar hacia una mayor integración de las actividades, aunque la compañía adquirida mantendrá inicialmente su identidad operativa y su especialización.
El nuevo movimiento se suma a una operación que había colocado a Faro Verde en el centro de la atención del mercado agropecuario.
Meses atrás, el grupo adquirió aproximadamente 24.000 hectáreas de la familia Pereda, una transacción que incluyó establecimientos ubicados en dos zonas de la provincia de Buenos Aires.
Un bloque de unas 15.000 hectáreas se encuentra en Olavarría y está destinado a actividades agrícolas y ganaderas. Parte de la agricultura tiene como objetivo generar alimento para la hacienda.
El segundo conjunto comprende unas 9.000 hectáreas en Herrera Vegas, localidad perteneciente al partido de Hipólito Yrigoyen, cuya cabecera es Henderson. Allí funciona un sistema de terminación de ganado que involucra alrededor de 30.000 cabezas por año.
La operación con la familia Pereda representó un salto en la escala productiva de Faro Verde. La incorporación posterior de CeresTolvas muestra una estrategia que va más allá de la compra de tierras y apunta a construir una plataforma agroindustrial con presencia en diferentes actividades.
La compañía pasó así a combinar una importante superficie productiva con infraestructura de acopio, comercialización de granos, venta de insumos, nutrición animal y maquinaria.
Leandro Venacio, gerente general de Grupo Faro Verde, destacó la relación entre las dos compañías y planteó las expectativas que genera la operación.
“Esta unión reúne dos empresas tandilenses con trayectorias y capacidades complementarias. Estamos convencidos de que el trabajo conjunto abrirá nuevas oportunidades profesionales, potenciará el aprendizaje continuo y nos permitirá desarrollar soluciones innovadoras para el sector agropecuario”, afirmó en un comunicado difundido por ZonaCampo.
La referencia al origen tandilense de ambas compañías pone de relieve que la operación también implica una concentración de capacidades empresariales dentro de una misma región productiva.
Desde CeresTolvas, en tanto, señalaron que la integración será progresiva y que la empresa conservará sus equipos de trabajo, su especialización y el vínculo que mantiene con los productores.
Leonardo Duringer, gerente general de CeresTolvas, sostuvo que el proceso permitirá “escalar capacidades, profundizar el plan de inversión y ampliar los horizontes estratégicos en los próximos años”.
La continuidad de la estructura operativa de CeresTolvas aparece como uno de los puntos centrales de la integración. La empresa cuenta con una red extensa de establecimientos y servicios, además de una cartera de más de 5.000 clientes.
La infraestructura incorporada constituye uno de los activos más importantes de la operación.
Las 25 plantas de acopio permiten ampliar la capacidad de recepción y almacenamiento de granos, mientras que las 29 agronomías agregan presencia territorial para la comercialización de insumos y el contacto directo con los productores.
Las dos plantas de alimento balanceado complementan la actividad ganadera y permiten integrar el negocio de nutrición animal con la producción pecuaria que ya desarrolla Faro Verde.
A su vez, los tres concesionarios John Deere suman una actividad vinculada con la maquinaria agrícola, uno de los componentes centrales de la inversión productiva.
La integración de estos negocios con las explotaciones agrícolas y ganaderas del grupo puede generar oportunidades para coordinar compras, servicios, logística y comercialización.
Sin embargo, la magnitud de la estructura también supone un desafío de gestión. La incorporación de una empresa con décadas de trayectoria y miles de clientes requiere compatibilizar procesos y sistemas sin afectar la relación que CeresTolvas mantiene con los productores.
Por ese motivo, el esquema anunciado contempla una integración gradual, con continuidad de los equipos de trabajo y de la especialización de la compañía.
Faro Verde no concentra sus actividades exclusivamente en el sector agropecuario. El grupo también tiene negocios vinculados con hotelería, real estate, deportes ecuestres y golf.
La expansión agropecuaria se desarrolla dentro de una estructura empresarial diversificada, aunque las últimas operaciones muestran un fuerte crecimiento de la participación del holding en el campo.
La adquisición de las tierras de la familia Pereda y la compra de CeresTolvas representan dos movimientos de naturaleza diferente pero complementaria.
Mientras la primera operación incrementó la superficie y la escala de producción, la segunda incorporó infraestructura y servicios que permiten participar en etapas posteriores de la cadena.
La estrategia plantea una mayor integración entre producción, logística, comercialización e insumos, con el objetivo de construir una estructura que abarque diferentes necesidades de la actividad agropecuaria.
La adquisición de CeresTolvas marca un cambio en la dimensión del negocio agropecuario de Faro Verde.
El grupo ya no queda limitado a la producción de granos, hacienda y actividades forestales. Con la incorporación de la compañía tandilense, suma una plataforma comercial y de servicios con presencia territorial, infraestructura de almacenamiento, plantas industriales y concesionarios de maquinaria.
La operación también fortalece su vínculo con los productores de la región a través de una red de más de 5.000 clientes.
La estrategia deberá ahora traducirse en una integración efectiva de las dos estructuras. El mantenimiento de los equipos y la cercanía con los productores será uno de los aspectos centrales del proceso, según anticiparon desde CeresTolvas.
Mientras tanto, el crecimiento de Faro Verde continúa ampliando su presencia en el agro bonaerense. Primero fue la incorporación de miles de hectáreas y una importante escala ganadera. Ahora, la compra de CeresTolvas agrega los servicios que rodean a esa producción.
El resultado es un grupo con una participación creciente en distintos eslabones de la cadena agropecuaria, desde la tierra y la producción hasta el acopio, los insumos, la nutrición animal, la maquinaria y la comercialización de granos. La nueva adquisición consolida así una estrategia de expansión que busca ganar escala y diversificar las actividades dentro del negocio agroindustrial.