El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la apertura de la economía y aseguró que el Gobierno se prepara para atravesar el escenario electoral de 2027 con mayor respaldo macroeconómico que un año atrás. Durante el cierre de la 47° Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en Puerto Iguazú, afirmó que el Ejecutivo trabaja para enfrentar “el peor de los escenarios” y señaló a Axel Kicillof como el principal temor que identifican las empresas de cara al próximo año, según informó La Nación, en una nota de Melisa Reinhold.
“Estamos trabajando desde hace muchísimo tiempo en cosas que ojalá en algún momento podamos anunciar. Lo ideal sería que la gente entendiera esto y se sacara ese miedo, porque hoy existe ese temor. Si hablas con las industrias, con cualquier industria, y le preguntas cuál es su mayor temor, no te dice ningún temor (...) te dicen cuál es su único temor: Kicillof. Por suerte, los gobernadores lo entienden. Si le preguntas a cualquiera de ellos, te van a decir: ‘Seguro no vamos a volver al pasado’”, afirmó Caputo.
El ministro buscó diferenciar el escenario actual del que atravesó el Gobierno en septiembre de 2025. Según explicó, en aquel momento existía un temor político vinculado con la continuidad del presidente Javier Milei, una situación que, de acuerdo con su análisis, ya no puede repetirse.
“En ese momento hubo mucho temor de que lo sacaran al presidente y eso ya no puede pasar”, señaló.
Caputo destacó además que durante el último año el Banco Central acumuló casi US$15.000 millones de reservas, mientras que la Argentina renovó el swap con China y concretó un swap con Estados Unidos. A eso sumó las medidas que el equipo económico prepara para los próximos meses.
“Nosotros nos preparamos para el peor de los escenarios”, aseguró el ministro, quien también anticipó que el Gobierno será “más ortodoxos que nunca, sin importar que sea un año electoral”.
En esa línea, explicó que el equipo económico decidió anticiparse a la incertidumbre política con el anuncio del programa financiero para 2026 y 2027. La estrategia apunta a llegar al proceso electoral con previsibilidad y con herramientas para afrontar eventuales episodios de volatilidad.
Caputo también ratificó su visión sobre el escenario económico del próximo año y volvió a mostrarse convencido de que será más tranquilo de lo que anticipan algunas proyecciones.
“Cuando me preguntás algo, contesto lo que pienso y, con todo cariño, me importa tres pitos lo que digan. Yo digo lo que pienso. Entonces, yo sí pienso que va a ser un año nada que ver con lo que se dice. Sí, súper tranquilo”, sostuvo.
Uno de los principales ejes de su exposición fue la apertura económica. Frente a las críticas de sectores industriales por el cambio de modelo, Caputo sostuvo que el crecimiento requiere inversión y mayor integración internacional.
“La única forma de crecer es invirtiendo y abriéndose al mundo”, afirmó. Según su planteo, el Estado debe concentrarse en generar condiciones para que las empresas puedan adaptarse y reconvertirse, con menores impuestos, menos regulaciones, reducción del costo financiero y mejoras de infraestructura.
El ministro también defendió el proceso de reasignación de recursos que atraviesa la economía. Consideró que sectores como energía y minería, que durante años tuvieron restricciones, ahora cuentan con mayores posibilidades de expansión y pueden convertirse en motores para el resto de la actividad.

“Lo que está mal conceptualmente es decir que eso es un problema. No, esas industrias están ayudando al resto de la economía”, sostuvo.
En ese marco, cuestionó la idea de que la Argentina haya sufrido históricamente una falta estructural de dólares. Para Caputo, el problema estuvo relacionado con las restricciones que impedían el desarrollo de sectores capaces de generar divisas.
“Hasta hace dos años y medio nos comieron el cerebro a todos los argentinos con el concepto de la restricción externa: no había dólares. No es que no había dólares, sino que no dejabas surgir a las industrias generadoras de dólares”, afirmó.
El titular del Palacio de Hacienda también se refirió a la morosidad bancaria y rechazó la posibilidad de que el Estado utilice recursos públicos para compensar a entidades financieras. Consideró que los problemas derivados de los créditos impagos deben resolverse entre bancos y deudores y descartó que exista un riesgo sistémico.
Para Caputo, la irregularidad de cartera representa alrededor del 1% del PBI, por lo que no justificaría una intervención estatal de ese tipo.
“Hay que entender que no podemos usar la plata de los contribuyentes para compensar a entidades financieras, cuyo trabajo es dar crédito, justamente porque eventualmente dieron mal diez créditos, pero igual ganan plata. Mirá si vamos a usar la plata de ustedes para compensar al banco porque erró en un crédito, cuando se dedica a analizar créditos y le va bien haciéndolo. Eso sería hacer populismo y sería absolutamente inmoral, con todos: con los que aportan y con los que pagan sus créditos. Creo que escuché eso de la oposición. No tiene ningún sustento. Es más, si hiciéramos eso, dirían que estoy compensando a mis amigos financieros. Me estarían acribillando por eso”, cerró.
Según informó La Nación, el mensaje de Caputo durante el encuentro del IAEF combinó una defensa de la apertura económica, la reivindicación de la política macroeconómica y una advertencia política hacia el escenario que el Gobierno deberá enfrentar en 2027.