L
a alfalfa posee una extraordinaria capacidad para mandar bien profundas sus raíces en busca del agua de las napas. En momentos de plena sequía, son los lotes de esta planta los únicos que ayudan a sostener el negocio ganadero.
Sin embargo, el secreto recurso oculto de los productores no es infinito. A medida que las plantas van agotando su nivel de reservas en raíz y corona, el lote va perdiendo su persistencia y vida útil. Por esta razón, es importante que los productores continúen la siembra de lotes extra con alfalfa, ya sea sola o consociada con gramíneas.
1- Tipos. En el área de cuenca de abasto a Buenos Aires, lo más recomendable es consociarla con gramíneas. Se aconseja sembrarla con festuca, tanto mediterránea como continental. La mediterránea tendrá más calidad y producirá más en períodos templados y en invierno, mientras que la continental será más productiva en períodos cálidos.
2- Cantidades. Si es peleteada, no menos de 10 kilogramos de alfalfa por hectárea con unos 4/5 kilogramos de festuca y unos 7/8 kilogramos por hectárea de cebadilla. En ocasiones, la siembra de una buena pradera de alfalfa consociada no resulta sencillo. No dude en asesorarse y consultar con su técnico de cabecera.
3- Grupos. Dependerá de cada región en particular. En la zona de la cuenca de abasto a Buenos Aires pueden organizarse en grupos 8 o 9. De este modo, obtendrán un desarrollo más favorable y aumentarán los días de uso útiles por año.
4- Fertilización. La alfalfa posee dos condiciones ineludibles: que el lote no tenga menos de 6,6 de pH y que posea 8-10 ppm (partes por millón) de fósforo. Es decir, la fertilización del lote es obligatoria y debe realizarse con un fertilizante que no deje residuo ácido en el suelo. Lo ideal es utilizar superfosfato triple de calcio SPT (tiene 46% de fósforo).
Las dosis dependen del tenor de potasio del suelo. La fórmula más utilizada es 100-120 kilogramos por hectárea en banda.
5- Empaste. Con la alfalfa es importante cuidarse del empaste. Además del alimento balanceado con “antiempaste”, asegúrese que el agua de bebida para sus vacas contenga carminativo. Si llueve luego de una sequía, los cuidados deben intensificarse, ya que la alfalfa tenderá a rebrotar enérgicamente.