La productividad de las vacas es afectada negativamente debido a la disminución en el consumo de alimento causado por el incremento de la temperatura corporal del animal, provocado a su vez por la acumulación de calor tanto del producido por el metabolismo como del adquirido por la energía radiante (West, 2003).
De acuerdo con Beede y Collier (1986) existen dos manejos, independientes de la resistencia genética, para minimizar el estrés calórico, los cuales incluyen:
Una alternativa para concentrar la ración es el uso de Optigen®, fuente de NNP (Nitrógeno No Proteico) de lenta liberación, en las raciones de vacas lecheras. La reformulación con Optigen® representa una alternativa para los productores lecheros, quienes están buscando una mayor densidad energética en la ración, especialmente durante periodos de estrés calórico, lo cual permite suministrar menos ingredientes voluminosos para alcanzar este objetivo.
Optigen® es bien utilizado por los microorganismos ruminales, ya que requieren proteína disponible. El espacio que se crea al utilizar Optigen® puede ser utilizado para adicionar forraje o maíz dependiendo de los objetivos del establo. En un estudio realizado por la Universidad de Wisconsin (Inostroza et al., 2010), Optigen® fue utilizado en 16 establos de Wisconsin en sustitución de soya. Los resultados encontrados fueron una mayor producción de leche (0.5 lt/vaca/día).
Optigen® es una alternativa que provee una liberación sostenida de NH3-N en el rumen. Esta lenta liberación permite una mejor sincronización acorde a las necesidades de los microorganismos en el rumen, por lo que se incrementa la eficiencia del nitrógeno en la vaca lechera. El objetivo es sincronizar la degradación de los carbohidratos y la proteína en el rumen, para incrementar la producción de energía y proteína microbiana.
De Frente Al Campo