n los últimos dos meses del año pasado, las exportaciones de carne bovina a China se habían visto resentidas debido a la exigencia por parte del gigante asiático de renegociar los contratos con sus proveedores. Ahora, a esto se le suma la crisis provocada por el brote de coronavirus.
De acuerdo a fuentes de la industria frigorífica, en enero los despachos a China disminuyeron un 30%, por lo que las empresas decidieron recortar horas extras y adelantar las vacaciones para sus empleados.
En ese sentido, el vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), Daniel Urcía, explicó: “Como ya se venía con mucha mercadería producida, lo lógico es que las empresas hayan acelerado las vacaciones del personal. Debería ser la regla: el que no lo haya hecho sería la excepción, porque es incierto saber cuándo se va a volver a operar”.
Cabe destacar que el 75% de las exportaciones de carne bovina argentina se destinan a China. Por ese motivo, si bien no se ha detenido la producción, algunos frigoríficos comenzaron a ajustar costos. “Esta situación no se recupera en 30 o 60 días. Hay mucha carne producida que está en cámara de frío propio. Aunque estén trabajando, ¿qué sentido tendría que estén con horas extras?”, ratificó Urcía, a la vez que manifestó que “hay casos de contenedores que van hacia China y los bajan en el puerto, y otros que son bajados en otros destinos”.
Por último, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), Mario Ravettino, señaló que “al saturarse los puertos de China, porque los empleados están en cuarentena y no trabajan, las compañías navieras desembarcan en Singapur. Una vez superado este problema, los contenedores van a llegar a destino”.