En cuanto a las alternativas de alimentación, los especialistas coincidieron en destacar la amplia variedad de granos y subproductos de la agricultura y de la agroindustria que pueden ser utilizados en la alimentación de los bovinos. Y recomendaron priorizar aquellos que presenten alta concentración de nutrientes como proteína y energía.
Es importante disponer de una cantidad adecuada de comederos de entre 30 y 50 centímetros lineales de frente por animal para disminuir la competencia y posibilitar un consumo más uniforme del alimento. A su vez, el suministro de las raciones debe ser diario, en un solo reparto. En situaciones más complicadas, se puede suministrar día de por medio, con el doble de la ración diaria, según el alimento empleado.
Otro aspecto a considerar es la provisión de agua de bebida. Durante el otoño-invierno, se debe tener en cuenta que una vaca adulta consume de 35 a 40 litros de agua por día y una vaca con cría consume de 50 a 60 l/d.
Para la alimentación de emergencia durante 60 a 80 días se pueden reducir en un 20 % los requerimientos de mantenimiento. Además, es recomendable comenzar con las restricciones a las vacas vacías y novillos.
Sin embargo, cuando se trata de animales en etapa de crecimiento, la alimentación debe asegurar los requerimientos de mantenimiento, pero eventualmente se puede llegar a niveles de restricción por poco tiempo y sólo si no están muy flacos. Para los terneros una buena opción es venderlos o mandarlos a capitalización, pastaje o confinamiento hasta su terminación.
El Litoral