a faena vacuna continúa en caída. Ante las cifras desfavorables, el sector ganadero advierte sobre un proceso de desinversión y reclama la necesidad de políticas activas para destrabar exportaciones.
De acuerdo a las cifras del Registro Único de Operadores de la Cadena Agroindustrial, durante el mes de febrero de 2020 la faena vacuna registró un descenso dentro del mercado ganadero en relación al mes anterior. “El total de animales faenados durante febrero habría alcanzado 1.021.816 cabezas, lo que representa una caída del 12,6% respecto al mes de enero”, indicaron desde el organismo.
Respecto a la faena de hembras, la participación registra una baja de un punto porcentual y la faltante de novillos pesados continúa vigente. En este sentido, y respecto a la falta estructural de esta categoría en el stock nacional, el estudio de la consultora Rosgan es contundente. “De acuerdo a los datos de la última vacunación, el total de novillos registrados en marzo de 2019 fue de 2,6 millones de animales que, comparado con los datos de marcación de 2008, implican una caída de más de 2,2 millones de animales”, detalla el informe.
En este sentido, la causa de esta “falta estructural” parece residir en los largos períodos de políticas agropecuarias que desincentivaron la producción ganadera y provocaron trabas en las exportaciones. Esto condujo al cierre de plantas, procesos de desinversión en pasturas e instalaciones de campos invernaderos y, en consecuencia, a una reducción drástica de la demanda de novillos pesados. “Se genera un doble efecto: por un lado, una menor demanda de novillos pesados dada la falta de incentivos para exportar; y, por el otro, un alimento muy barato que justifica la intención del engorde y la producción de faena con un menor peso final”, concluyen desde el sector.
Bajo estas circunstancias, la aplicación de políticas activas que incentiven el crecimiento resulta crucial en pos de mantener la calidad de la carne argentina en los mercados internacionales.