La Bolsa de Cereales de Buenos Aires dio por finalizada este jueves la campaña nacional de girasol 2025/26 con cifras históricas de producción, rendimiento y superficie sembrada. Según informó la entidad, la cosecha alcanzó las 6,6 millones de toneladas, un volumen que representa un incremento interanual del 32% respecto del ciclo anterior y marca un nuevo récord para el cultivo en la Argentina. El relevamiento fue difundido en el marco del reporte semanal agrícola y refleja el impacto favorable que tuvieron las condiciones climáticas durante gran parte del desarrollo del cultivo.

De acuerdo con el informe de la entidad porteña, la campaña se destacó por registrar máximos históricos en los principales indicadores productivos. La superficie implantada llegó a 2,85 millones de hectáreas, mientras que el rendimiento promedio nacional se ubicó en 23,6 quintales por hectárea, valores que superaron ampliamente los registros de las últimas campañas.
“Al presente informe, se da por concluida la cosecha de girasol, pese a que restan algunas
hectáreas por cosechar en el sur y este bonaerense, ya que no modificarían la actual estimación”, señaló la Bolsa de Cereales de Buenos Aires en su reporte semanal.
La entidad explicó que las condiciones agroclimáticas acompañaron de manera favorable durante prácticamente todo el ciclo productivo, lo que permitió que todas las regiones girasoleras registraran rindes por encima de los promedios de las últimas cinco campañas. Incluso, en varias zonas productivas se alcanzaron máximos históricos de productividad.
El desempeño del cultivo consolida al girasol como uno de los sectores agrícolas con mejor evolución relativa dentro de la campaña gruesa, en un contexto donde otros cultivos todavía enfrentan demoras de cosecha por las lluvias y el estado de los suelos.
Mientras el girasol concluyó su ciclo con cifras récord, la cosecha de soja continúa avanzando a nivel nacional. Según el informe de la Bolsa porteña, la recolección alcanzó el 34,3% de la superficie apta, luego de registrar un avance intersemanal de 16 puntos porcentuales.
La entidad indicó que todavía existe una demora cercana al 5% respecto del promedio de las últimas cinco campañas, aunque destacó que las mejoras en las condiciones de piso permitieron acelerar el ingreso de maquinaria en buena parte del área agrícola. El rendimiento promedio nacional de la oleaginosa se ubica actualmente en 35 quintales por hectárea.

En el caso de la soja de primera, los resultados obtenidos en las principales regiones productivas continúan mostrando rindes superiores a los valores históricos. En ambos núcleos agrícolas, más del 70% del área ya fue cosechada y los niveles de productividad se mantienen por encima de los promedios habituales.
Uno de los datos destacados del relevamiento corresponde a la región Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires. Allí, con el 41% del área recolectada, el rendimiento promedio alcanza los 41,3 quintales por hectárea, un resultado que podría transformarse en un récord histórico regional si se sostiene la tendencia durante las próximas semanas.
La Bolsa también informó avances en la recolección de soja sobre el NOA y el NEA, donde los rindes promedian 31,4 y 33,1 quintales por hectárea, respectivamente. En ambos casos, los resultados se ubican cerca de máximos históricos para esas regiones.
En cuanto a la soja de segunda, las labores avanzaron sobre el 12% del área implantada y el rendimiento medio nacional se ubica en 27,2 quintales por hectárea.
“Bajo este contexto, sostenemos nuestra proyección de producción en 48,6 millones de toneladas”, indicó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires respecto de la campaña sojera.
El reporte semanal también incluyó una actualización sobre el estado del maíz. La cosecha del cereal avanzó hasta cubrir el 30,1% del área apta a nivel nacional, con un rendimiento promedio de 86,6 quintales por hectárea.
La entidad explicó que durante los últimos días las tareas de recolección mostraron un ritmo moderado debido a que en buena parte del área agrícola se continúa priorizando la cosecha de soja. No obstante, los resultados obtenidos en las principales regiones productivas mantienen expectativas positivas para el cierre de campaña.
En el Núcleo Norte, los rindes promedian 100,5 quintales por hectárea, mientras que en el Núcleo Sur se ubican en 95,7 quintales.
Respecto del maíz tardío, la Bolsa señaló que sigue aumentando la proporción de lotes que alcanzan la madurez fisiológica, mientras el resto de los planteos atraviesa las etapas finales del ciclo bajo buenas condiciones sanitarias y climáticas.

Actualmente, el 98,4% del área sembrada presenta una condición entre normal y excelente, de acuerdo con el relevamiento oficial.
Frente a este escenario, la entidad mantuvo sin cambios su proyección de producción nacional de maíz en 61 millones de toneladas.
Por otra parte, la cosecha de sorgo granífero también mostró avances durante las últimas semanas. Según el informe, la recolección alcanzó el 27,7% del área apta nacional, luego de un progreso de 9,2 puntos porcentuales en los últimos quince días.

El rendimiento promedio nacional del cultivo se ubica en 42,6 quintales por hectárea, mientras que gran parte de los lotes remanentes transita las etapas finales del ciclo con condiciones mayormente favorables.
La mejora de las condiciones de piso en distintas regiones agrícolas permitió retomar el ritmo de las labores, luego de varias semanas afectadas por excesos hídricos y dificultades operativas.
Ante este panorama, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sostuvo su estimación de producción de sorgo en 2,9 millones de toneladas, consolidando una campaña con perspectivas positivas para buena parte de los cultivos extensivos.