La carne de búfalo comenzó a ganar visibilidad en el mercado argentino luego de la presentación de una nueva propuesta comercial que busca posicionarla como una alternativa a la carne vacuna tradicional. La iniciativa fue impulsada por la empresa Compañía Federal de Alimentos, que lanzó la marca Buar en un evento realizado en la Ciudad de Buenos Aires y anunció planes para ampliar la distribución del producto en supermercados, carnicerías especializadas y plataformas de venta digital de todo el país. La apuesta cobra relevancia en un contexto marcado por el encarecimiento de los cortes bovinos y por una creciente demanda de alimentos asociados a hábitos de consumo más saludables, informo TNCampo.
Según informó la compañía durante la presentación, la carne proveniente del búfalo de agua (Bubalus bubalis) busca diferenciarse por sus características nutricionales, su sistema de producción y su competitividad en términos de precio. La empresa aseguró que los cortes llegarán al consumidor con valores entre un 15% y un 20% inferiores a los de la carne vacuna, manteniendo una oferta similar en cuanto a variedades disponibles, como lomo, entraña, ojo de bife y otros cortes tradicionales.
El lanzamiento se realizó en un restaurante del barrio porteño de Palermo ante periodistas especializados, referentes gastronómicos e influencers vinculados al sector alimentario. Allí, los responsables del proyecto presentaron los principales atributos del producto y expusieron los objetivos de crecimiento para los próximos años.
De acuerdo con los datos difundidos por la empresa, la carne de búfalo posee un perfil nutricional que presenta diferencias respecto de la carne vacuna. Entre los valores destacados, señalaron una reducción significativa del contenido de grasa total, grasas saturadas y colesterol, además de una mayor concentración de proteínas, hierro, vitamina B12 y fósforo.
El CEO de Compañía Federal de Alimentos, Gonzalo Muruaga, sostuvo que el desarrollo de esta actividad ya dejó de ser una apuesta a futuro para convertirse en una realidad productiva dentro de la ganadería argentina. Durante la presentación, afirmó que el sector cuenta con condiciones para ofrecer un producto competitivo tanto en el mercado interno como en el exterior.

Gonzalo Muruaga, CEO de la Compañía Federal de Alimentos y creador de la marca Buar, junto a su socio, Nicolás Binaghi.
"El búfalo ya no es una promesa, es una realidad productiva en Argentina. Estamos ofreciendo un producto de altísima calidad que respeta el medio ambiente y aporta un valor nutricional inédito para el mercado cárnico", afirmó Muruaga, según declaraciones difundidas por la empresa.
Además de los aspectos nutricionales, la compañía puso el foco en el sistema de producción. La carne comercializada bajo la marca Buar proviene de animales criados a pastura, una característica que, según los impulsores del proyecto, favorece un mejor equilibrio de ácidos grasos y una mayor presencia de Omega 3 y ácido linoleico conjugado (CLA), compuestos asociados a beneficios para la salud cardiovascular.
Otro de los aspectos destacados durante la presentación fue la composición de la grasa del búfalo. Muruaga explicó que este animal transforma de manera más eficiente el betacaroteno presente en los pastos en vitamina A, lo que genera una grasa de color más blanco que la observada habitualmente en los bovinos. Esta particularidad constituye una de las diferencias visuales más evidentes entre ambas carnes.
En términos gastronómicos, la empresa describió a la carne de búfalo como un producto tierno y jugoso, con un sabor algo más intenso que el de la carne vacuna. Al mismo tiempo, señalaron que su menor contenido de grasa intramuscular requiere tiempos de cocción más breves para conservar adecuadamente sus propiedades.
El desarrollo de la actividad bubalina en Argentina experimentó un crecimiento sostenido durante los últimos años. Aunque todavía representa una porción reducida frente a la ganadería bovina tradicional, el sector encuentra oportunidades en zonas donde las condiciones productivas resultan menos favorables para otras especies.
Nicolás Binaghi, socio de Muruaga en el proyecto, destacó que los búfalos presentan ventajas productivas en campos bajos, anegables o considerados marginales para la actividad ganadera convencional.
Según explicó, estos animales poseen una gran capacidad para transformar pasturas de menor calidad en proteína animal, con costos operativos relativamente reducidos y menores requerimientos sanitarios. Esa combinación permite obtener niveles de rentabilidad atractivos en regiones donde el ganado vacuno suele enfrentar mayores limitaciones.
Los datos del sector indican que actualmente existen poblaciones de búfalos en 20 de las 23 provincias argentinas. Las únicas jurisdicciones donde no se registra presencia significativa de estos animales son Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
El rodeo nacional supera las 200.000 cabezas y mantiene una fuerte concentración en el noreste argentino. Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones reúnen alrededor del 86% del stock nacional, consolidándose como el principal núcleo de producción bubalina del país.
La expansión de esta actividad también despertó expectativas en materia de exportación. Argentina ya cuenta con experiencia en la comercialización internacional de carnes de alta calidad, por lo que los impulsores del proyecto consideran que la carne de búfalo podría abrir nuevos nichos de mercado en destinos donde este producto posee una demanda consolidada.

Pese al crecimiento productivo registrado en los últimos años, uno de los principales desafíos para la cadena bubalina sigue siendo la difusión del producto entre los consumidores. A diferencia de otros países, donde la carne de búfalo forma parte habitual de la alimentación, en Argentina su presencia todavía es limitada y el conocimiento sobre sus características continúa siendo reducido.
Por ese motivo, la estrategia de comercialización contempla una fuerte campaña de posicionamiento orientada a destacar tanto sus propiedades nutricionales como su competitividad frente a la carne vacuna.
La empresa anunció que la distribución comenzará de manera gradual en cadenas de supermercados, tiendas gourmet y plataformas de venta online. Actualmente, algunos cortes ya pueden adquirirse en puntos de venta específicos de la Ciudad de Buenos Aires.
Con una producción en expansión, una oferta diferenciada y precios que buscan ubicarse por debajo de los valores de la carne bovina, la carne de búfalo intenta ganar espacio en el mercado argentino y convertirse en una nueva alternativa para consumidores que buscan combinar calidad nutricional, sabor y costo.