El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y las principales agencias de promoción científica del sur de Brasil acordaron avanzar en la conformación de un consorcio regional de Ciencia, Tecnología e Innovación (CT&I) con el objetivo de fortalecer la cooperación entre ambos países frente a los desafíos y oportunidades que plantea el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). La iniciativa fue analizada durante un encuentro realizado en Buenos Aires, donde autoridades argentinas y brasileñas coincidieron en la necesidad de coordinar esfuerzos para impulsar la investigación aplicada, promover la innovación y brindar respaldo científico al sector productivo,informo AgriTotal.
La propuesta busca consolidar una plataforma permanente de cooperación entre el sistema científico argentino y las instituciones de los estados brasileños de Paraná, Rio Grande do Sul y Santa Catarina, una región que concentra un importante desarrollo industrial, tecnológico y agropecuario y que mantiene una estrecha relación comercial con Argentina.

El encuentro estuvo encabezado por el presidente del CONICET, Daniel Salamone, y reunió a representantes del Conselho Nacional das Fundações Estaduais de Amparo à Pesquisa (CONFAP), la Fundação Araucária, la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado do Rio Grande do Sul (FAPERGS), la Fundação de Amparo à Pesquisa e Inovação de Santa Catarina (FAPESC) y la Universidad Federal de Paraná.
Durante la reunión, las instituciones comenzaron a delinear un esquema de trabajo destinado a crear un consorcio que permita desarrollar proyectos científicos conjuntos, fortalecer la formación de investigadores y generar soluciones tecnológicas para sectores considerados estratégicos.
Entre las áreas prioritarias figuran la agroindustria, la salud, el ambiente, la eficiencia energética, la transformación digital y otros campos donde Argentina y Brasil cuentan con capacidades científicas complementarias.
El objetivo es que esa cooperación permita responder con mayor eficacia a las nuevas exigencias regulatorias y tecnológicas que surgirán a partir de la futura implementación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
Según explicó Daniel Salamone, "el contexto que abre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad para fortalecer nuestras capacidades a través de alianzas estratégicas. La articulación con Brasil nos permite aprovechar fortalezas complementarias, impulsar proyectos con impacto regional y profundizar la vinculación tecnológica con el sector productivo", según informó el CONICET.
Desde ambas delegaciones coincidieron en que la cooperación científica adquiere un papel cada vez más relevante frente al aumento de los estándares técnicos, sanitarios y ambientales que demandan los mercados internacionales.
Uno de los ejes principales del futuro consorcio será facilitar la articulación entre investigadores, universidades, organismos públicos y empresas privadas para acelerar la transferencia de conocimiento hacia la producción.
La propuesta contempla mecanismos de cooperación que incluyen programas de movilidad para investigadores, capacitación conjunta, intercambio de experiencias, financiamiento compartido de proyectos y el desarrollo de investigaciones orientadas a resolver problemáticas comunes.
El director del CONICET Walter Sione destacó la importancia de fortalecer el vínculo entre la ciencia y la producción para acompañar la evolución de los mercados internacionales.
En ese sentido afirmó que "compartimos desafíos en salud, agroindustria y ambiente; nuestros sistemas deben trabajar de manera conjunta para anticiparse y dar soporte ante la complejidad de los estándares que plantean estos acuerdos", indicó en declaraciones difundidas por el CONICET.
Las autoridades brasileñas también manifestaron su respaldo a la creación del consorcio científico regional y destacaron el potencial de cooperación existente entre ambos países.
El presidente de la Fundação Araucária, Ramiro Wahrhaftig, remarcó que el sur de Brasil constituye una región integrada por más de 30 millones de habitantes con un importante desarrollo científico y tecnológico.
Durante el encuentro sostuvo que "es fundamental seguir fortaleciendo los vínculos entre los estados del sur de Brasil, que suman más de 30 millones de habitantes, y el CONICET, una institución de excelencia demostrada. Necesitamos una alianza entre los organismos del Cono Sur para prepararnos ante la futura asociación con la Unión Europea", de acuerdo con información difundida por el organismo argentino.
En la misma línea, el presidente de la FAPESC, Valdir Cechinel Filho, destacó el valor estratégico del trabajo conjunto al señalar que "al unir fuerzas, nos fortalecemos y obtenemos oportunidades mucho mayores para construir el futuro de nuestras naciones", según publicó el CONICET.
Uno de los aspectos más destacados durante la reunión fue la decisión de orientar una parte importante de los futuros proyectos hacia las necesidades concretas del sector productivo.
Las instituciones participantes consideran que la investigación científica puede transformarse en una herramienta clave para mejorar la competitividad de las empresas, facilitar la incorporación de innovación y responder a los nuevos requisitos que demandan los mercados internacionales.
En ese contexto, la agroindustria aparece como uno de los sectores con mayor potencial para desarrollar investigaciones conjuntas, especialmente en áreas vinculadas con la sustentabilidad, la trazabilidad, la eficiencia productiva y el cumplimiento de estándares ambientales y sanitarios.
También se identificaron oportunidades para avanzar en proyectos relacionados con biotecnología, salud humana, energías limpias, transformación digital, inteligencia artificial aplicada y nuevas tecnologías para la producción.
Como parte de la agenda desarrollada en Buenos Aires, la delegación brasileña visitó distintos institutos del CONICET con el objetivo de conocer su infraestructura y explorar futuras líneas de cooperación científica.
La recorrida incluyó el Instituto de Investigaciones en Biomedicina de Buenos Aires (IBioBA), donde se presentaron proyectos vinculados con biología molecular, neurociencias y cáncer desarrollados en cooperación con la Sociedad Max Planck.
Posteriormente, las autoridades brasileñas visitaron el Centro de Investigaciones en Bionanociencias (CIBION) para conocer avances en nanotecnología aplicada a la medicina y a enfermedades complejas.
La agenda concluyó en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME), donde se presentaron investigaciones relacionadas con inmunología, reproducción y biotecnología, además de una recorrida por las instalaciones de GALTEC, empresa de base tecnológica dedicada al desarrollo de terapias innovadoras contra el cáncer y otras enfermedades inmunológicas.
La posibilidad de avanzar hacia un consorcio regional refleja el interés de Argentina y Brasil por fortalecer la integración científica en un contexto de creciente competencia internacional.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea abre nuevas perspectivas para el comercio y la cooperación tecnológica, pero también plantea mayores exigencias regulatorias para los sectores productivos.
Frente a ese escenario, el fortalecimiento de la investigación aplicada, la innovación y la transferencia tecnológica aparece como una herramienta estratégica para mejorar la competitividad regional y facilitar la adaptación de las empresas a las nuevas condiciones de acceso a los mercados.
La futura creación del consorcio de Ciencia, Tecnología e Innovación representa un paso en esa dirección, con el propósito de consolidar una red de cooperación que permita potenciar el conocimiento científico del Cono Sur, generar soluciones para desafíos compartidos y contribuir al desarrollo económico de ambos países mediante una mayor articulación entre ciencia, Estado y sector productivo.