La automotriz Kia Motors anunció una inversión de 649 millones de dólares para ampliar su complejo industrial de Pesquería, Nuevo León, con el objetivo de iniciar en agosto la fabricación del SUV eléctrico Kia EV3. El proyecto contempla la incorporación de infraestructura para la movilidad eléctrica, la creación de 500 empleos durante 2026 y un total de 1.500 nuevos puestos de trabajo hacia 2030, en un contexto marcado por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y las tensiones comerciales en la industria automotriz.
El anuncio fue realizado en Palacio Nacional con la participación de la presidenta Claudia Sheinbaum, el secretario de Economía Marcelo Ebrard y directivos de la compañía surcoreana. La inversión también financiará una red de carga para vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares y una planta de tratamiento de agua destinada a mejorar la sustentabilidad de las operaciones industriales.
El presidente de Kia México, Young Sam Kim, afirmó que la decisión forma parte de la estrategia de crecimiento de la empresa y está alineada con el Plan México, impulsado por el Gobierno para fortalecer la producción nacional y acelerar la incorporación de tecnologías vinculadas a la electromovilidad.
La producción del Kia EV3 comenzará el 4 de agosto, convirtiéndose en el primer vehículo de ese modelo fabricado fuera de Corea del Sur. De acuerdo con la empresa, el nuevo SUV contará con un 27% de contenido nacional, un porcentaje que responde a la estrategia de incrementar la integración de proveedores locales dentro de la cadena de valor automotriz.
Además del abastecimiento del mercado interno mexicano, la automotriz prevé utilizar la planta de Nuevo León como plataforma para exportar el modelo hacia distintos mercados de América Latina, reforzando el papel de México como uno de los principales polos manufactureros del sector.

Durante la presentación, Claudia Sheinbaum sostuvo que una parte importante de la producción permanecerá en el mercado mexicano, en línea con los objetivos oficiales para impulsar el uso de vehículos eléctricos y acelerar la transición hacia una movilidad con menores emisiones.
Por su parte, Marcelo Ebrard destacó que la decisión de la compañía representa una señal positiva para el país en un escenario internacional caracterizado por la incertidumbre comercial. El funcionario señaló que la inversión demuestra que México continúa siendo un destino competitivo para proyectos industriales de gran escala, gracias a su capacidad productiva, disponibilidad de talento y desarrollo tecnológico.
Según reprodujo El País, Ebrard afirmó: "Kia Motors va a iniciar la producción de un vehículo que actualmente se hace en Corea y ahora se hará en México", al tiempo que remarcó el impacto que tendrá el proyecto sobre el empleo y la actividad manufacturera.
El desembarco de esta nueva línea de producción ocurre apenas dos meses después del diálogo mantenido entre la presidenta mexicana y su par de la República de Corea, Lee Jae Myung, durante el cual ambos gobiernos manifestaron su intención de fortalecer los vínculos económicos, comerciales y tecnológicos entre ambos países.
Corea del Sur figura entre los principales inversores asiáticos en México y cuenta con más de 2.000 empresas establecidas en territorio mexicano, muchas de ellas vinculadas a la industria automotriz, electrónica y manufacturera.
La inversión de Kia adquiere una relevancia adicional debido al escenario que enfrenta actualmente la industria automotriz regional. La revisión del TMEC, junto con los aranceles aplicados por Estados Unidos a determinados vehículos y autopartes, mantiene en alerta a fabricantes e inversores que dependen de las cadenas de suministro de América del Norte.
Washington busca endurecer las reglas de origen para los automóviles producidos dentro del bloque comercial, mientras el Gobierno mexicano intenta reducir el impacto de los gravámenes que afectan las exportaciones hacia el mercado estadounidense.
A pesar de ese contexto, la industria automotriz continúa siendo uno de los principales motores de la economía mexicana. El país se mantiene como el mayor exportador de vehículos hacia Estados Unidos y, durante el primer semestre de 2026, las exportaciones automotrices crecieron 1,4% respecto del mismo período del año anterior, reflejando la resiliencia de un sector que continúa atrayendo inversiones estratégicas.