Mercado Libre presentó los resultados del segundo trimestre de 2026 con un fuerte crecimiento de su negocio, aunque los números no convencieron a los inversores. La compañía facturó US$ 10.169 millones, un 50% más que un año atrás, impulsada por el avance de Mercado Pago, el comercio electrónico y el crédito. Sin embargo, la ganancia neta cayó 11%, el margen operativo se redujo casi a la mitad y la acción retrocedió más de 7% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street, según informó Forbes.
Los resultados muestran una empresa que continúa expandiendo su escala en América Latina, pero que al mismo tiempo destina una parte cada vez mayor de sus recursos a financiar descuentos, logística, crédito y adquisición de nuevos clientes.
El volumen de mercadería comercializada dentro de la plataforma alcanzó US$ 21.926 millones, mientras que Mercado Pago procesó por primera vez más de US$ 100.000 millones en pagos durante un trimestre. Además, la cartera de créditos creció 75% interanual y superó los US$ 16.000 millones.

Pese a ese desempeño, la rentabilidad mostró un deterioro. El resultado operativo cayó hasta US$ 683 millones, mientras que la ganancia neta se ubicó en US$ 466 millones. El margen operativo pasó del 12,2% al 6,7%, reflejando el mayor gasto destinado a sostener la expansión del negocio.
La compañía explicó que esta estrategia busca fortalecer su ecosistema de largo plazo. El objetivo es atraer más compradores mediante beneficios logísticos y promociones, incrementar la actividad de los vendedores, potenciar el uso de Mercado Pago y ampliar la utilización de productos financieros como tarjetas de crédito, préstamos y seguros.
En su carta a los accionistas, la empresa sostuvo que "La rentabilidad no simplemente se suma cuando un usuario se vuelve ecosistémico: se multiplica", en referencia a los clientes que utilizan simultáneamente el marketplace y los servicios financieros.

Brasil volvió a convertirse en el principal motor del crecimiento. Ese mercado aportó más de la mitad de los ingresos totales y mostró una fuerte expansión tanto en ventas como en cantidad de productos comercializados, favorecida por la reducción del monto mínimo para acceder al envío gratuito y otras iniciativas comerciales.
En Argentina, aunque los ingresos continuaron creciendo, comenzaron a observarse señales de desaceleración. El volumen de ventas avanzó a un ritmo menor que en trimestres anteriores y la empresa reconoció que el consumo perdió dinamismo, especialmente en los pagos presenciales realizados a través de Mercado Pago.
El negocio financiero también ganó protagonismo. La cartera crediticia alcanzó US$ 16.375 millones, impulsada principalmente por las tarjetas de crédito, que crecieron 91% interanual. No obstante, esa expansión también elevó las previsiones por incobrabilidad, uno de los factores que más presionó sobre la rentabilidad del trimestre.

Otro de los ejes estratégicos continúa siendo la inteligencia artificial. Mercado Libre aseguró que la mayor parte del desarrollo de software ya se realiza con asistencia de herramientas de IA, lo que permitió aumentar la productividad de sus equipos, acelerar el desarrollo tecnológico y mejorar la experiencia de compradores y vendedores.
El reporte también mostró un crecimiento sostenido de Mercado Ads, la unidad de publicidad digital, y del comercio transfronterizo, especialmente a partir del fortalecimiento de su centro logístico en China.
La compañía sostiene que la presión sobre los márgenes responde a una decisión deliberada para ganar participación de mercado y consolidar su ecosistema. Sin embargo, la reacción negativa de Wall Street volvió a demostrar que los inversores esperan señales de que ese crecimiento pueda traducirse nuevamente en mayores ganancias.
