Argentina es el mercado bancario con mayor potencial de crecimiento, según Federico Muxi, director general de The Boston Consulting Group (BCG), en un análisis sobre las perspectivas de la industria financiera global. En una entrevista publicada por Forbes Argentina, el ejecutivo destacó que el país combina una baja intermediación financiera con un ecosistema avanzado de pagos digitales y fintech, una diferencia que podría favorecer una mayor llegada de capital al sistema si continúa la estabilización macroeconómica.
La evaluación de BCG se produce en un contexto de fuerte recuperación de la banca a nivel internacional. De acuerdo con el informe anual The Future of Finance, citado por Forbes Argentina, el sector bancario tuvo el año pasado su mejor desempeño desde la crisis financiera global de 2008, con un retorno total para los accionistas superior al 30%.
Ese resultado convirtió a los bancos en el sector de mayor rendimiento, por encima de las compañías tecnológicas y de otras industrias. El cambio también se reflejó en las valuaciones: por primera vez en más de una década, la mayoría de las entidades bancarias que cotizan en bolsa pasó a ubicarse por encima de su valor contable.
Según Muxi, la mejora estuvo vinculada principalmente con las tasas de interés internacionales más altas, que permitieron ampliar los márgenes financieros, junto con una mayor disciplina sobre los costos y una mejor gestión de riesgos.
Sin embargo, el mercado todavía mantiene dudas sobre la capacidad de la banca global para sostener ese ritmo de crecimiento. Muxi explicó a Forbes Argentina que el sector cotiza con una relación precio/ganancias cercana a 12 veces, frente a casi 19 veces para el promedio de las industrias. La diferencia muestra que los inversores reconocen la mejora de las ganancias, pero todavía no descuentan un crecimiento sostenido.
En ese escenario, la transformación tecnológica aparece como uno de los principales desafíos. Las fintech representan actualmente alrededor del 4% de los ingresos del sistema bancario global, pero avanzan con rapidez. Neobancos como Nubank y Revolut ya cuentan con decenas de millones de clientes y compiten con las entidades tradicionales en segmentos como pagos, administración de patrimonio y financiamiento de cadenas de suministro.
Argentina presenta, de acuerdo con el diagnóstico de BCG, una situación diferente. El país tiene uno de los niveles más bajos de intermediación financiera de la región: los créditos al sector privado representan alrededor del 10% del PBI, frente a un promedio regional cercano al 50%.
Para Muxi, esa brecha constituye precisamente una de las principales oportunidades. “Argentina es el mercado con mayor potencial de crecimiento por el bajo nivel de intermediación”, afirmó en la entrevista con Forbes Argentina.
El ejecutivo señaló además una particularidad del mercado local: mientras el crédito y la intermediación se encuentran rezagados, Argentina se encuentra entre los países más avanzados en pagos digitales y desarrollo fintech. Más del 80% de la población utiliza billeteras digitales, lo que convirtió al país en un mercado relevante para observar la evolución de los medios de pago.
“Es una paradoja: está muy atrás en préstamos, pero muy adelantada en innovación, pagos digitales y desarrollo Fintech”, sostuvo Muxi, según Forbes Argentina.
El desafío consiste ahora en transformar esa fortaleza tecnológica en una mayor intermediación financiera. El análisis de BCG plantea que existe una cantidad significativa de ahorro argentino fuera del sistema financiero local, tanto en efectivo como en cuentas en el exterior.
Muxi estimó que entre US$150.000 millones y US$200.000 millones se encuentran en ahorros informales, mientras que otros US$300.000 millones pertenecen a argentinos depositados en bancos del exterior. La posibilidad de que una parte de esos fondos ingrese al sistema local podría ampliar la capacidad de financiamiento para empresas, familias y proyectos de inversión.
La recuperación de la confianza será determinante. Según el ejecutivo, el argentino no necesariamente desconfía del sistema bancario como institución, sino que muchas veces prefiere mantener sus fondos bajo otras jurisdicciones. “El argentino confía en el sistema financiero, pero elige jurisdicciones como Miami o Zúrich; el problema es la jurisdicción y no el sistema en sí”, explicó.
Si la estabilización macroeconómica continúa y aumenta la confianza, BCG observa la posibilidad de un retorno de capitales al sistema financiero argentino. Ese proceso podría generar más crédito para pequeñas y medianas empresas, viviendas y grandes proyectos de inversión.
La oportunidad, por lo tanto, no estaría solamente en el crecimiento de los bancos existentes, sino también en la capacidad del sistema para captar nuevos recursos y convertirlos en financiamiento productivo. Para BCG, la combinación entre capital disponible, baja intermediación, innovación fintech y adopción masiva de pagos digitales convierte a Argentina en un caso particular dentro del mapa financiero internacional.
Según informó Forbes Argentina, el desafío para el sector bancario local será transformar ese potencial en mayor crédito y rentabilidad sostenible a medida que avance la normalización de la economía.