Los gobernadores de Salta, Jujuy y Catamarca avanzaron este martes en una agenda común para que el crecimiento de la minería de litio genere más proveedores, empleo e inversión en las economías regionales. El acuerdo se planteó durante un encuentro realizado en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde también se destacó la necesidad de establecer reglas claras, garantizar seguridad jurídica y fortalecer la licencia social de los proyectos.
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, participó del cierre de la jornada junto a sus pares de Catamarca, Raúl Jalil, y de Jujuy, Carlos Sadir. El encuentro formó parte del Segundo Encuentro de la Mesa del Litio y reunió a representantes del sector público, empresas mineras, organismos internacionales y cámaras empresarias.
Sáenz remarcó el papel de las empresas en el desarrollo de la actividad y planteó la necesidad de que los gobiernos provinciales acompañen ese proceso con políticas públicas.

“Gracias al sector privado que son quienes hacen grande a la minería. Nosotros somos un instrumento para acompañar con políticas públicas y para que sigan creciendo en el futuro en beneficio de nuestra gente”, expresó el gobernador salteño.
Uno de los principales objetivos definidos por las provincias es lograr que la expansión de la producción de litio tenga un impacto más amplio sobre las economías locales. Para eso, la agenda busca impulsar una cadena de proveedores mineros capaz de abastecer una mayor cantidad de bienes y servicios demandados por los proyectos.
Durante la jornada se presentaron los resultados de un estudio elaborado por el BID, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM). El relevamiento analiza la demanda de insumos, equipos y servicios que generan los emprendimientos mineros tanto durante su construcción como en la etapa de operación.

El encuentro reunió a más de 150 participantes y contó con representantes del Grupo Techint, la Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN), cámaras empresarias y otros actores vinculados con la actividad.
Para las provincias que integran la Mesa del Litio, uno de los desafíos es transformar esa demanda en encadenamientos productivos locales. El objetivo es que una mayor proporción del gasto asociado a los proyectos quede en la región y genere nuevas oportunidades para empresas y trabajadores.
Sáenz sostuvo que los tres gobiernos provinciales decidieron coordinar sus políticas más allá de las diferencias partidarias.

“tomamos la decisión de definir políticas comunes y trabajar en equipo, independientemente de las banderías políticas, porque entendemos que es fundamental para el desarrollo de nuestras provincias”, afirmó.
La seguridad jurídica y la previsibilidad también ocuparon un lugar central en el planteo de los gobernadores. La intención es generar condiciones que permitan atraer inversiones de largo plazo y, al mismo tiempo, fortalecer el vínculo entre las compañías mineras y las comunidades donde se desarrollan los proyectos.
“Vienen tiempos muy buenos para nosotros; tenemos todo lo que el mundo demanda. Coincidimos en ponernos de acuerdo, establecer reglas de juego claras, dar seguridad jurídica y poner a la licencia social, como prioridad”, señaló Sáenz.

La denominada licencia social aparece así como otro de los ejes de la estrategia. Las provincias buscan que la expansión minera esté acompañada por una relación sostenida con las comunidades locales y por beneficios concretos vinculados con el desarrollo económico.
El desafío para la Mesa del Litio será convertir el crecimiento de la actividad extractiva en una plataforma para diversificar las economías provinciales. La agenda planteada apunta a fortalecer proveedores, ampliar los encadenamientos productivos y generar oportunidades que trasciendan la producción primaria del mineral.
“Quienes vienen a invertir saben que se conforma una relación a largo plazo, como una familia que estará mucho tiempo junta. La minería tiene esa característica: años de trabajo articulado y solidario con las comunidades locales para que sus habitantes puedan vivir con la dignidad que se merecen”, sostuvo Sáenz.

Con este enfoque, Salta, Jujuy y Catamarca buscan consolidar una posición coordinada frente al crecimiento de la minería del litio y aprovechar la expansión de la demanda internacional para generar mayor actividad económica dentro de sus territorios.