La Unión Industrial Argentina (UIA) presentó este miércoles 2 de septiembre una agenda de siete ejes para fortalecer la actividad productiva, mejorar la competitividad y generar condiciones para nuevas inversiones y empleo. Durante el acto por el Día de la Industria, realizado en la planta de Laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas, su presidente, Martín Rappallini, destacó la importancia de consolidar la estabilidad macroeconómica y avanzar hacia una etapa de mayor crecimiento, según informó Infobae.
“La estabilización es fundamental para la Argentina. Pero la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad”, sostuvo Rappallini ante empresarios y funcionarios.
El dirigente industrial planteó que el próximo desafío consiste en construir un puente entre la estabilización económica y una economía más competitiva, capaz de sostener la producción, recuperar el crédito e impulsar nuevas inversiones.
La propuesta de la UIA se estructura alrededor de siete áreas consideradas estratégicas: actividad y financiamiento, competitividad y costo argentino, competencia leal, energía, regularización de deudas, infraestructura y modernización laboral.

Uno de los principales puntos fue la necesidad de reconstruir el crédito para empresas, consumidores e inversores. Para la entidad, un sistema financiero con mayor capacidad para transformar el ahorro en inversión puede convertirse en una herramienta central para que la estabilidad llegue a la economía real.
“Tenemos que encontrar instrumentos que permitan sostener la actividad sin comprometer el orden macroeconómico. Y uno de los más importantes es reconstruir el crédito”, afirmó Rappallini.
El objetivo, según explicó, es ampliar el financiamiento destinado a capital de trabajo, inversiones productivas, vivienda y consumo, con el propósito de generar un círculo de mayor actividad, empleo y recaudación.
La competitividad fue otro de los ejes centrales. La UIA pidió avanzar en una reducción gradual de impuestos, regulaciones y costos logísticos que afectan a las empresas argentinas cuando compiten en los mercados internacionales.
Entre las propuestas apareció la creación de un Pacto Fiscal Industrial Federal, que involucre a Nación, provincias y municipios. La iniciativa apunta a coordinar una reducción progresiva de gravámenes vinculados con la producción.

Rappallini también destacó la importancia de garantizar condiciones de competencia equivalentes entre las empresas nacionales y los productos importados. En ese sentido, planteó fortalecer los controles frente al contrabando, la subfacturación, el dumping y otras prácticas que puedan generar ventajas comerciales desiguales.
La energía representa otra oportunidad para el crecimiento industrial. La UIA considera que los recursos de Vaca Muerta, el petróleo, el gas y las energías renovables pueden transformarse en una ventaja competitiva para la producción argentina.
La propuesta apunta a garantizar mayor infraestructura energética, abastecimiento y precios competitivos en todo el territorio nacional, con el objetivo de potenciar tanto las exportaciones energéticas como aquellas vinculadas con productos industriales.
La infraestructura también ocupa un lugar estratégico. La entidad pidió acelerar inversiones en rutas, ferrocarriles, puertos, redes eléctricas, gasoductos y conectividad, tanto a través del sector privado como mediante esquemas público-privados.
“Mejorar la competitividad exige producir mejor, pero también contar con la infraestructura necesaria para llevar esa producción al mundo”, afirmó Rappallini.
El dirigente señaló además que la modernización laboral puede convertirse en una herramienta para favorecer nuevas contrataciones y aumentar la inversión, siempre que las reglas sean claras y previsibles.
Para la UIA, el desafío consiste en adaptar convenios y relaciones laborales a los cambios productivos y tecnológicos, al mismo tiempo que se reduzca la litigiosidad y se genere mayor previsibilidad para empresas y trabajadores.

El planteo industrial también puso el foco en la importancia económica del sector. Según los datos expuestos durante el encuentro, la industria representa aproximadamente 18% del Producto Interno Bruto, 20% del empleo y cerca de 30% de la recaudación, además de integrar miles de cadenas de valor distribuidas por todo el país.
Rappallini sostuvo que la estabilidad macroeconómica constituye una base necesaria, pero consideró que el siguiente paso debe ser transformar esa mejora en inversión, producción, exportaciones y empleo.
“La microeconomía también construye la macroeconomía”, afirmó.
Con esa mirada, la UIA busca instalar una agenda que combine equilibrio económico con políticas destinadas a mejorar la productividad y la capacidad exportadora de las empresas.
“Lo que hoy estamos discutiendo es qué país construimos para los próximos 30 años”, señaló Rappallini.
La propuesta busca así consolidar una industria más competitiva, integrada al comercio internacional y con mejores condiciones para invertir, producir y generar empleo, según informó Infobae.