Cómo ajustar la nutrición de cultivos ante el fenómeno de El Niño

Especialistas en clima y nutrición recomiendan analizar suelos y ajustar nutrientes según cada cultivo ante el escenario climático previsto

Cómo ajustar la nutrición de cultivos ante el fenómeno de El Niño
sábado 10 de octubre de 2026 - 11:00

La nutrición de cultivos ante El Niño requiere planificación y diagnóstico del suelo para reducir riesgos productivos durante el ciclo previsto entre octubre de 2026 y abril de 2027. En una capacitación virtual organizada por Yara, el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra y el doctor en Ciencias Agropecuarias Gabriel Espósito compartieron recomendaciones para cultivos extensivos e intensivos, según publicó TodoAgro el 7 de octubre de 2026.

Sierra advirtió que las condiciones del Pacífico Ecuatorial podrían favorecer lluvias abundantes y superiores al promedio en la Región Pampeana. Según su pronóstico, el fenómeno tendría características diferentes de las de un Niño típico y su mayor impacto en la Argentina se sentiría en febrero de 2027. Se trata de una proyección climática, no de un resultado confirmado.

La estrategia agronómica propuesta por los especialistas combina una correcta implantación, el suministro oportuno de nutrientes y herramientas para afrontar situaciones de estrés. El punto de partida es el análisis de suelo, que permite ajustar la fertilización a las necesidades de cada cultivo.

El diagnóstico del suelo define la estrategia nutricional

Gabriel Espósito destacó la importancia de lograr un buen desarrollo vegetativo y radical, con especial atención a las deficiencias de fósforo y zinc que pueden limitar el crecimiento.

El fósforo contribuye al desarrollo de las raíces, mientras que el zinc participa en la regulación del crecimiento y en la respuesta de las plantas frente a distintas condiciones de estrés.

La recomendación es evitar que la fertilización se concentre exclusivamente en un nutriente. La planificación debe contemplar las características de cada cultivo, la disponibilidad de nutrientes en el lote y la demanda de la planta a lo largo de su ciclo.

Maíz: combinar nutrientes y fraccionar el nitrógeno

Para el maíz, Espósito puso el foco en el nitrógeno y el magnesio. Sobre este último nutriente, utilizó la expresión “antiestresante térmico” para destacar su relevancia frente a situaciones de estrés por temperatura.

El especialista también sostuvo que una fertilización equilibrada puede mejorar los resultados respecto de un esquema basado únicamente en nitrógeno.

Durante la capacitación, explicó que el maíz puede dejar de producir un 25% si recibe solo nitrógeno, en comparación con una estrategia que incluya nitrógeno, fósforo, azufre, boro, zinc, calcio y magnesio. La cifra corresponde a la comparación presentada por el técnico en la fuente original.

Otro aspecto central es el momento de aplicación. Espósito recomendó dividir las aplicaciones de nitrógeno y considerar la elevada demanda del nutriente después de la floración.

También señaló que las fuentes a base de nitratos pueden mejorar la sincronización entre el suministro y las necesidades del cultivo, además de favorecer la eficiencia de uso del nitrógeno.

En paralelo, sugirió revisar las dosis de azufre y diagnosticar los niveles de boro, un nutriente que interviene durante la floración.

Soja, girasol y caña de azúcar: qué nutrientes priorizar

En soja, el especialista destacó la respuesta a la fertilización inicial con fósforo, azufre y zinc. También recomendó incorporar boro en los planes nutricionales de soja y girasol para favorecer la fijación de una mayor cantidad de flores.

Según la exposición, la combinación de fósforo, azufre y boro puede elevar hasta un 16% los rendimientos de soja. Ese porcentaje debe interpretarse como un resultado mencionado por el especialista, no como una mejora garantizada para todos los lotes.

Para la caña de azúcar, con foco en el Noroeste argentino, Espósito enumeró los nutrientes que deben contemplarse en la planificación:

  • Nitrógeno.

  • Fósforo.

  • Potasio.

  • Magnesio.

  • Zinc.

  • Boro.

  • Hierro.

La selección y las dosis deben responder al diagnóstico de cada suelo y a las necesidades del cultivo. La disponibilidad de nutrientes y las condiciones particulares de cada ambiente son factores que deben considerarse antes de definir el esquema de fertilización.

Bioestimulación y prevención del estrés térmico

La bioestimulación fue presentada como una herramienta complementaria para afrontar períodos de estrés térmico. Durante la capacitación, se señaló que esas condiciones podrían ser relevantes en enero de 2027, de acuerdo con el escenario climático expuesto.

La estrategia se integra a un manejo que prioriza la implantación, el equilibrio nutricional y la preparación de los cultivos ante condiciones meteorológicas potencialmente adversas.

En términos prácticos, las recomendaciones de los especialistas se apoyan en tres decisiones: conocer el estado nutricional del suelo, ajustar los nutrientes según el cultivo y elegir los momentos de aplicación de acuerdo con la demanda de las plantas.

El enfoque no propone una receta única para todos los ambientes. La nutrición debe adaptarse a cada producción y región, mientras que las decisiones vinculadas con el clima deben revisarse a medida que se disponga de información actualizada.

 

Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!














¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!