El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que la petrolera estatal no reducirá los precios de los combustibles durante noviembre en la Argentina, aun cuando el valor internacional del petróleo registre una tendencia a la baja en el corto plazo. La medida responde a una estrategia financiera diseñada para amortiguar el impacto del crudo en el mercado local y recuperar los incrementos que la compañía decidió absorber previamente para no resentir el nivel de demanda de los consumidores.
La firma aplica un esquema de contención frente a las oscilaciones de las cotizaciones internacionales del petróleo. Bajo este mecanismo, la compañía no traslada de manera directa e inmediata los picos de suba al precio final en las estaciones de servicio. A cambio, cuando el barril retrocede, la empresa sostiene los valores en surtidor para compensar los desfases acumulados en los períodos de alza.
En declaraciones vertidas durante una entrevista con Clarín, el máximo directivo de la compañía estatal justificó el esquema adoptado y detalló el marco bajo el cual opera la venta de combustibles en el territorio nacional. “El crudo está muy alto ahora y la nafta a un valor equivalente menor, entonces deberíamos aumentar los combustibles, pero eso rompería a la demanda. Por eso no lo hacemos”, explicó Marín al describir el equilibrio que busca mantener la petrolera.
Asimismo, el ejecutivo proyectó una eventual moderación en las cotizaciones internacionales cuando baje la tensión que generan los conflictos bélicos globales sobre el mercado energético. Sin embargo, descartó una baja inmediata en los precios locales y defendió la necesidad de sostener referencias claras en moneda extranjera para resguardar la competitividad del sector y garantizar el desarrollo de los recursos estratégicos del país.
“Estamos ayudando a los consumidores con un esquema de amortiguación de precios, más allá de que a niveles históricos el precio de la nafta hoy esté caro. Y cuando baje el petróleo no vamos a poder bajar los combustibles, porque tenemos que recuperar los meses anteriores”, afirmó Marín al medio periodístico. En este contexto, el titular de la empresa también subrayó el rol de la moneda estadounidense en la fijación de tarifas de la industria energética y sentenció: “El precio de los combustibles está en dólares y tiene que ser así porque, si no, nos perdemos Vaca Muerta”.
Respecto del valor que consideró adecuado para la venta al público en el mercado local, Marín puntualizó las cifras de referencia que maneja la conducción corporativa y remarcó la importancia de la desregulación sectorial: “La nafta en Argentina tiene que estar entre US$1,27 o US$1,30, aproximadamente. Y los precios no pueden ser regulados por un gobierno”, concluyó en la entrevista difundida por el matutino.