Por Agroempresario.com
El vino, una bebida apreciada en todo el mundo, guarda secretos que van más allá de su sabor. Desde la duración de una botella abierta hasta la importancia de la decantación y la temperatura adecuada de consumo, Marisol de la Fuente, sommelier y periodista, desmitifica estas creencias comunes y ofrece consejos prácticos para disfrutar mejor cada copa.

Marisol de la Fuente señala que el dicho "Vino abierto, vino muerto" refleja la realidad de que, una vez abierta una botella, el oxígeno comienza a oxidar el vino, alterando rápidamente sus sabores y aromas. Según De la Fuente, los vinos blancos pueden mantenerse entre 3 y 4 días, y los tintos entre 4 y 5 días, siempre y cuando se tapen adecuadamente y se conserven en la heladera para retardar la oxidación. Si queda poco vino, recomienda transferirlo a una botella de vidrio más pequeña con tapa. Aunque consumir vino una semana después de abrirlo no causa daño, su sabor y aroma habrán cambiado considerablemente debido a la oxidación.
Sobre el uso de bombas de vacío, De la Fuente comenta que aunque pueden ser útiles, no extienden significativamente la vida útil del vino abierto. Existe, además, un dispositivo que utiliza argón, un gas inerte que desplaza el oxígeno y permite servir el vino sin abrir la botella, preservando así su contenido. Este dispositivo, conocido como Coravin, es especialmente útil para quienes tienen vinos de guarda costosos, aunque su precio es elevado.

De la Fuente explica que el decantador es útil para vinos con más de 10 años en botella, que necesitan airearse para volatilizar ciertos aromas y abrir todos sus descriptores de evolución. Para la mayoría de los vinos, sin embargo, basta con abrir la botella y servir el vino en la copa, permitiendo que se oxigene levemente al moverlo. Según la autora, no es necesario abrir la botella con antelación, ya que el pico estrecho y la cantidad de vino impiden una oxigenación significativa. Recomienda escuchar al vino y disfrutarlo sin seguir reglas estrictas.

Marisol de la Fuente advierte que la idea de consumir vino a temperatura ambiente proviene de épocas en que las botellas se guardaban en sótanos frescos. Hoy en día, aconseja guiarse por las temperaturas de consumo sugeridas en su libro para disfrutar mejor del vino.

De la Fuente reconoce que la recomendación de combinar vinos tintos con carnes y blancos con pescados es una simplificación basada en costumbres. Aunque es cierto que los blancos combinan mejor con sabores suaves y pescados, y los tintos con carnes grasas, las combinaciones son relativas. Por ejemplo, un pescado menos graso puede maridar bien con un tinto frutado, y un solomillo con un Chardonnay gran reserva. La clave está en cómo se combinan aromas, sabores, texturas y características del plato y la bebida.

La autora aclara que el precio de un vino está relacionado con su elaboración, volumen, procesos, marca, historia y comunicación. Aunque el precio puede influir en la percepción de calidad, De la Fuente subraya que la calidad es finalmente determinada por el paladar del consumidor. Los procesos de producción pueden variar entre un vino de volumen y uno de alta gama, pero esto no garantiza que nos guste más el vino caro.
Marisol de la Fuente es autora del libro “Te cuento el vino” del Sello Grijalbo de la Editorial Penguin Random House.