El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) incorporó una nueva técnica de diagnóstico al sistema oficial de control de la brucelosis bovina, con el objetivo de fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar la detección de la enfermedad en los rodeos argentinos. La medida quedó formalizada mediante la Resolución 656/2026, publicada en el Boletín Oficial, que modifica el esquema vigente del Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina al sumar la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche como método complementario para el monitoreo sanitario.



La actualización normativa representa un nuevo paso en la estrategia sanitaria que lleva adelante el organismo nacional para prevenir, controlar y avanzar en la erradicación de una enfermedad que genera importantes pérdidas productivas y que, además, constituye una zoonosis, es decir, puede transmitirse de los animales a las personas.
Según lo establecido por la resolución, la nueva metodología permitirá ampliar las herramientas disponibles para detectar la enfermedad mediante el análisis de muestras de leche, un procedimiento que ya forma parte del Sistema de Vigilancia Epidemiológica previsto dentro del programa oficial.
La principal modificación introducida por la resolución consiste en la incorporación oficial de la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en leche al listado de métodos diagnósticos aceptados por el organismo sanitario.
Se trata de una técnica rápida destinada a complementar los procedimientos que actualmente forman parte del sistema de vigilancia de la brucelosis bovina.
La incorporación de esta herramienta busca agilizar la detección de posibles focos y fortalecer el monitoreo permanente de los rodeos mediante una metodología que permite analizar muestras de leche de manera eficiente.
Antes de su incorporación al sistema oficial, la técnica fue evaluada por la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico (DGLyCT), organismo que validó los parámetros de sensibilidad y especificidad exigidos para su utilización.
Esa validación también alcanzó a los kits comerciales destinados a la aplicación de este método diagnóstico.
Con esta actualización, el SENASA amplía el conjunto de herramientas disponibles para la vigilancia sanitaria dentro del plan nacional que se encuentra vigente desde 2006.
La brucelosis bovina continúa siendo una de las enfermedades de mayor importancia para la producción ganadera debido a las pérdidas económicas que provoca en los establecimientos afectados.
La enfermedad genera principalmente problemas reproductivos, entre ellos abortos, disminución de la fertilidad y reducción de la productividad de los rodeos.
A ello se suma su relevancia desde el punto de vista de la salud pública.
Al tratarse de una zoonosis, la bacteria responsable de la enfermedad también puede afectar a las personas, especialmente a quienes mantienen contacto frecuente con animales infectados o consumen productos lácteos elaborados sin los controles sanitarios correspondientes.
Por esa razón, los programas oficiales de vigilancia buscan reducir progresivamente la circulación del agente infeccioso mediante controles permanentes y diagnósticos oportunos.
La resolución también ratifica que todas las pruebas oficiales deberán realizarse exclusivamente en establecimientos que integren la Red Nacional de Laboratorios de Controles Analíticos Oficiales (REDLAB) y que cuenten con la correspondiente habilitación del SENASA.
El objetivo es garantizar la calidad de los análisis y asegurar que los resultados sean obtenidos bajo procedimientos estandarizados.
Además, la normativa establece que toda la información generada deberá incorporarse a los sistemas informáticos oficiales utilizados por el organismo.
Entre ellos figura el Sistema Integral de Gestión de Actas de Toma de Muestras (SIGATM), plataforma mediante la cual se registra la extracción de muestras, su envío a laboratorio y la trazabilidad completa del procedimiento.
La digitalización de estos procesos permite consolidar la información epidemiológica y facilita el seguimiento sanitario de los establecimientos ganaderos.
La nueva normativa también introduce modificaciones respecto de la utilización de la prueba de inmunocromatografía de flujo lateral en suero, otra metodología ya contemplada dentro del esquema sanitario.
En este caso, el SENASA determinó que continuará siendo una herramienta de uso exclusivo para los agentes del organismo.
No obstante, la resolución contempla la posibilidad de autorizar su utilización por parte de terceros cuando existan fundamentos técnicos y epidemiológicos que así lo justifiquen.
Esa autorización deberá contar con la evaluación de la Dirección General de Laboratorios y Control Técnico y con la intervención del Programa Nacional de Brucelosis Bovina, que analizarán cada situación particular antes de habilitar su aplicación.
De esta manera, el organismo mantiene el control sobre el uso de esta metodología, al tiempo que incorpora flexibilidad para atender situaciones específicas que puedan surgir dentro del sistema de vigilancia.
La resolución incorpora además disposiciones relacionadas con el cumplimiento de la normativa sanitaria.
El texto establece que las infracciones serán sancionadas conforme a lo previsto por la Ley 27.233 de Sanidad Animal y su reglamentación vigente.
Las medidas podrán aplicarse sin perjuicio de otras acciones preventivas que la autoridad sanitaria considere necesarias para preservar el estatus sanitario y reducir el riesgo de propagación de la enfermedad.
Este marco legal constituye uno de los principales instrumentos mediante los cuales el organismo garantiza el cumplimiento de los programas oficiales de control sanitario en todo el territorio nacional.
La Resolución 656/2026 comenzó a regir el 25 de julio de 2026, un día después de su publicación en el Boletín Oficial.
A partir de su entrada en vigencia, la nueva prueba diagnóstica pasa a integrar formalmente el conjunto de herramientas utilizadas dentro del Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina.
La incorporación de nuevas metodologías responde a la necesidad de actualizar permanentemente los sistemas de vigilancia frente a los desafíos sanitarios que enfrenta la producción ganadera.
En ese contexto, el fortalecimiento del diagnóstico temprano constituye uno de los pilares para avanzar hacia la reducción progresiva de la enfermedad y mejorar el estatus sanitario de los rodeos argentinos.
La disponibilidad de técnicas rápidas, validadas y respaldadas por protocolos oficiales también contribuye a optimizar la toma de decisiones, facilitar el monitoreo epidemiológico y consolidar las estrategias de prevención que el SENASA desarrolla en todo el país para proteger tanto la producción animal como la salud pública.