La industria avícola argentina se prepara para incorporar un modelo productivo inédito a nivel mundial. La empresa Ovoprot International anunció el desarrollo de un complejo industrial que combinará economía circular, neutralidad de carbono y procesamiento de huevos a gran escala, una iniciativa que comenzará a operar en 2027 en el norte del país. El proyecto integrará la producción de ovoproductos, la generación de bioenergía y la elaboración de biofertilizantes a partir de los residuos de la actividad, con el objetivo de reducir el impacto ambiental y agregar valor a la producción primaria.
Según publicó Bichos de Campo, se trata del primer emprendimiento avícola de escala industrial que combinará procesamiento de huevos y un esquema integral de aprovechamiento de todos los subproductos generados durante el proceso productivo.
La iniciativa será desarrollada por Ovoprot International, una de las principales elaboradoras de ovoproductos de Argentina, empresa que actualmente procesa más de 1,5 millones de huevos por día y destina más de la mitad de su producción a los mercados internacionales.
El proyecto fue concebido bajo un sistema de producción donde los residuos de una actividad pasan a convertirse en materia prima de otra.
En este caso, el guano generado por las aves será procesado para producir biofertilizantes destinados a nutrir los cultivos ubicados alrededor del establecimiento industrial.
Posteriormente, esos mismos cultivos servirán como base para la elaboración del alimento balanceado utilizado en la alimentación de las aves, cerrando así el ciclo productivo.
El esquema también contempla la generación de bioenergía, incorporando otra fuente de aprovechamiento de los residuos que normalmente tendrían un destino diferente.
La propuesta apunta a minimizar el desperdicio de recursos y reducir significativamente la huella ambiental de toda la cadena productiva.
Uno de los aspectos centrales del emprendimiento será alcanzar la neutralidad de carbono, es decir, compensar o eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero generadas durante todo el proceso industrial.
En declaraciones reproducidas por Bichos de Campo, el directivo de Ovoprot International, Santiago Perea, afirmó: "Somos el único país del mundo que puede lograr tener un emprendimiento avícola carbono neutral".
El empresario explicó que una parte importante de esa ventaja competitiva se apoya en las características de la producción agrícola argentina y, particularmente, en la amplia adopción de la siembra directa, una tecnología que contribuye a conservar carbono en los suelos y disminuir las emisiones asociadas a la producción de granos.
Según Perea, ese contexto ofrece condiciones diferenciales para avanzar hacia modelos industriales con menor impacto ambiental.
Actualmente existen distintos emprendimientos internacionales que comercializan huevos certificados como carbono neutrales.
Entre ellos figuran experiencias desarrolladas por Kipster, en Países Bajos; Morrisons, en el Reino Unido; y CP Foods, en Tailandia.
Sin embargo, de acuerdo con la información publicada por Bichos de Campo, el proyecto argentino constituye el primer modelo que incorpora simultáneamente procesamiento industrial de huevos, economía circular y neutralidad de carbono en una escala industrial.
La principal diferencia radica en que el sistema busca integrar todas las etapas productivas bajo un mismo circuito de aprovechamiento de recursos.
Además del componente ambiental, el proyecto también busca incrementar el valor agregado de la producción agrícola regional.
El alimento balanceado destinado a las aves demandará una importante cantidad de maíz, principal insumo energético utilizado por la actividad avícola.
Según explicó Bichos de Campo, un camión cargado con huevo en polvo representa actualmente un valor bruto cercano a 160.000 dólares, equivalente aproximadamente al valor comercial de 30 camiones de maíz considerando los precios disponibles del cereal en Rosario.
La industrialización del grano permitirá multiplicar el valor económico generado dentro de la región donde estará emplazada la planta.
La demanda internacional de alimentos producidos bajo estándares ambientales más exigentes continúa creciendo.
Grandes compañías alimenticias incorporaron compromisos vinculados con la reducción de emisiones y la sostenibilidad de sus cadenas de abastecimiento.
En ese escenario, la producción de huevo en polvo carbono neutral aparece como un segmento con elevado potencial comercial.
Según indicó Santiago Perea, el objetivo es ofrecer un producto con mayor valor agregado ambiental sin incrementar su costo frente al huevo en polvo convencional.
En declaraciones citadas por Bichos de Campo, el empresario sostuvo: "El costo del huevo en polvo carbono neutral será equivalente al producto convencional: la eficiencia económica va de la mano de la ambiental".
La iniciativa será desarrollada mediante una asociación entre Ovoprot International y una empresa de origen peruano.
Si bien el directivo confirmó la existencia de esa alianza estratégica, prefirió no brindar mayores detalles sobre la identidad del socio hasta que el complejo industrial entre en funcionamiento.
La cooperación permitirá combinar capacidades tecnológicas y comerciales para impulsar un emprendimiento que apunta tanto al mercado interno como a las exportaciones.
Durante los últimos años, la industria alimentaria global aceleró la incorporación de prácticas destinadas a reducir el impacto ambiental de la producción.
Los consumidores, las cadenas comerciales y los grandes compradores internacionales incorporan cada vez más exigencias vinculadas con la trazabilidad, la sustentabilidad y las emisiones de carbono.
En ese contexto, los sistemas de economía circular dejaron de ser únicamente una estrategia ambiental para transformarse también en una herramienta de competitividad.
Para Argentina, donde la producción agroindustrial constituye uno de los principales motores económicos, este tipo de iniciativas representan una oportunidad para posicionar alimentos diferenciados en mercados de mayor valor.
Al resumir el potencial del proyecto, Santiago Perea afirmó, según reprodujo Bichos de Campo: "En la Argentina tenemos una ventaja enorme para desarrollar proyectos sostenibles en términos ambientales y tenemos que capitalizarla".
La futura planta avícola proyectada para el norte argentino buscará demostrar que es posible combinar eficiencia industrial, agregado de valor, aprovechamiento integral de los recursos y reducción del impacto ambiental dentro de un mismo modelo de negocios. Si el emprendimiento alcanza los objetivos previstos, podría convertirse en un nuevo referente internacional para la producción de alimentos bajo criterios de sustentabilidad y economía circular.