Pan American Energy (PAE) acelera su estrategia para consolidarse como uno de los principales actores del GNL argentino, mientras impulsa nuevas inversiones en infraestructura para exportar el gas de Vaca Muerta y avanza con la exploración de recursos no convencionales en Chubut. Así lo aseguró Fausto Caretta, Upstream Managing Director de la compañía, durante el Forbes Energy Summit, según informó Forbes.
La compañía busca transformar el crecimiento de la producción de gas de Vaca Muerta en un negocio de exportación de largo plazo. Para ello participa del proyecto Southern Energy, que contempla la instalación de buques de licuefacción frente a la costa de Río Negro, permitiendo convertir el gas natural en GNL para abastecer mercados internacionales.
Según explicó Caretta, el proyecto nació a partir de la necesidad de encontrar nuevos destinos para el gas argentino. "Teníamos muchos recursos de gas en Vaca Muerta y debíamos buscar una forma de monetizarlos más allá del mercado local y los países vecinos", afirmó.
El ejecutivo señaló que el primer buque de licuefacción, el Hilli Episeyo, comenzará a operar dentro de un año, conectado al sistema de transporte existente. Posteriormente se incorporará una segunda unidad, lo que impulsó la construcción de un nuevo gasoducto de aproximadamente 450 kilómetros desde Vaca Muerta hasta la costa rionegrina.
Para desarrollar esa infraestructura nació San Martín Pipeline, sociedad integrada por YPF, PAE, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar, que contempla una inversión superior a US$1.000 millones y permitirá alcanzar una capacidad de exportación cercana a 6 millones de toneladas anuales de GNL.
Caretta destacó además el fuerte interés internacional que despertó el proyecto. "El primer bloque de volumen se vendió por ocho años a Securing Energy for Europe (SEFE), el mayor distribuidor de Alemania", sostuvo. También indicó que existe una creciente demanda desde mercados de Asia, especialmente China, Japón y Corea del Sur.

En paralelo, PAE continúa expandiendo su producción en Vaca Muerta. La empresa proyecta alcanzar entre 70.000 y 75.000 barriles diarios de petróleo y alrededor de 20 millones de metros cúbicos diarios de gas, equivalentes a unos 200.000 barriles de petróleo por día.
Para sostener ese crecimiento, actualmente opera equipos de perforación destinados tanto al desarrollo gasífero como petrolero y cuenta con un inventario cercano a 2.000 pozos para desarrollar en los próximos años.
Otro de los ejes estratégicos es la exploración del potencial no convencional en Chubut. La empresa trasladó la experiencia adquirida durante más de una década en Vaca Muerta hacia la formación D-129, ubicada en el yacimiento Cerro Dragón.
De acuerdo con Caretta, los primeros estudios confirmaron condiciones geológicas favorables como sobrepresión, alto contenido orgánico y un importante espesor de la formación. Tras un segundo pozo con resultados superiores, la compañía prevé perforar un nuevo pozo horizontal hacia fines de este año para evaluar su productividad durante el primer trimestre del próximo.
El ejecutivo remarcó que uno de los principales atributos del proyecto es la infraestructura ya existente en la región. La cercanía al mar y al gasoducto San Martín permitiría reducir significativamente los costos logísticos y mejorar la competitividad del desarrollo frente a otros proyectos internacionales.
Para la compañía, la combinación entre la expansión del GNL, el crecimiento sostenido de Vaca Muerta y el avance exploratorio en Chubut configura una nueva etapa para la industria energética argentina, con mayores posibilidades de exportación y desarrollo de nuevos recursos, según informó Forbes.