El 5 de octubre de 2026, el medio TN dio a conocer que las redes de monitoreo fitosanitario registraron una fuerte caída de la presencia de chicharrita del maíz al cierre del mes de septiembre de 2026. Este retroceso en las poblaciones del insecto vector de la bacteria causante del achaparramiento del cultivo representa un dato alentador para los productores de cara a la definición de las estrategias de siembra y protección sanitaria en las diferentes zonas agrícolas del país.
Los técnicos agrónomos explicaron que las condiciones climáticas del período invernal, sumadas a las tareas de control comunitario y destrucción de plantas guachas, contribuyeron de manera determinante a la reducción de los niveles poblacionales de la plaga. A pesar de este escenario favorable, los especialistas recalcaron la importancia de mantener un monitoreo constante en los lotes tempranos y respetar las recomendaciones de manejo integrado para evitar rebrotes durante el desarrollo vegetativo del cereal.
La disminución de la incidencia del vector aporta previsibilidad a los agricultores, permitiendo planificar las aplicaciones de fitosanitarios con mayor eficiencia y reduciendo los costos operativos vinculados al control químico. Las instituciones técnicas continúan actualizando los mapas de riesgo sanitario para orientar a los productores en la elección de híbridos con tolerancia demostrada y en la optimización de las fechas óptimas de implantación.