La irradiación fitosanitaria fue el eje de una jornada técnica realizada el 6 de octubre de 2026 en el Centro Atómico Ezeiza, con participación de representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. La actividad abordó el potencial de esta tecnología como tratamiento cuarentenario para productos vegetales y su relevancia para el comercio internacional.
La iniciativa permitió intercambiar conocimientos sobre fundamentos biológicos, control de plagas, condiciones operativas y requisitos normativos relacionados con la aplicación de tratamientos por irradiación.
La irradiación puede utilizarse como alternativa para el manejo de plagas en productos vegetales cuando los protocolos del país de destino admiten este tipo de tratamiento.
Su aplicación puede contribuir al cumplimiento de exigencias fitosanitarias establecidas para las exportaciones. La aceptación depende de los requisitos que defina cada mercado y de las condiciones previstas para el tratamiento.
Durante la jornada se analizaron las oportunidades de la tecnología para atender esas exigencias, junto con las condiciones necesarias para su implementación. La actividad también incluyó aspectos vinculados con los estándares de inocuidad y el funcionamiento de instalaciones destinadas a realizar los procesos.
La participación de SENASA, la CNEA y la Secretaría de Agricultura permitió reunir perspectivas vinculadas con la sanidad vegetal, la tecnología nuclear y la gestión agroalimentaria.
Entre los temas abordados figuraron:
Los fundamentos biológicos de la irradiación.
Su efectividad para el control de plagas.
Los aspectos tecnológicos y operativos del tratamiento.
Los requisitos normativos para su aplicación.
Las condiciones de funcionamiento de plantas de irradiación semiindustriales.
Los estándares de inocuidad asociados a estos procedimientos.
La fuente oficial también destacó la importancia de la cooperación técnica y del intercambio de experiencias con organismos especializados, entre ellos el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Como parte de la actividad, los participantes visitaron la Planta de Irradiación Semi Industrial de la CNEA, donde conocieron las instalaciones y el funcionamiento de los equipos.
La recorrida incluyó la observación de un ensayo práctico de estudio dosimétrico en frutas. La experiencia permitió conocer aspectos relacionados con la aplicación del tratamiento y la evaluación de sus condiciones técnicas.
El ensayo se presentó como una instancia demostrativa. La publicación oficial no informó resultados cuantitativos sobre la eficacia del procedimiento en frutas específicas ni comunicó la aprobación de un protocolo comercial nuevo.
La irradiación puede ser una herramienta para responder a requisitos cuarentenarios en mercados que contemplan esta alternativa. Su utilidad comercial está vinculada con la aceptación del tratamiento por parte del destino y con el cumplimiento de los protocolos aplicables.
La jornada del 6 de octubre constituyó un espacio de capacitación e intercambio entre organismos públicos. De acuerdo con la información difundida, el objetivo fue profundizar el conocimiento técnico sobre esta tecnología y sus posibles aplicaciones fitosanitarias.
La actividad no equivale, por sí misma, a una autorización general para exportar productos irradiados a cualquier destino. La implementación depende de las condiciones técnicas y normativas que correspondan en cada caso.