BYD cumplió su primer año de operaciones en Argentina con más de 12.000 clientes, más de 10.000 vehículos vendidos y una oferta de siete modelos eléctricos e híbridos enchufables. La automotriz china consolidó su presencia en el mercado local mediante la expansión de su red comercial, el desarrollo de servicios de posventa y la incorporación de nuevas tecnologías de movilidad, mientras prepara el lanzamiento de su octavo vehículo.
Durante sus primeros doce meses, la compañía logró posicionarse como líder en ventas de vehículos 100% eléctricos en el mercado argentino, según los resultados comerciales difundidos por la marca.
El crecimiento estuvo acompañado por una estrategia de ampliación de productos que incluye automóviles urbanos, sedanes, SUV y una pick-up híbrida enchufable.
Actualmente, BYD comercializa siete modelos en Argentina: Dolphin Mini, Yuan Pro, Song Pro, Atto 2 DM-i, Seal U DM-i, Shark DMO y Seal 5 DM-i.
La empresa también desarrolló una estructura de distribución que supera los 20 puntos oficiales de venta, complementados por talleres certificados para brindar servicios de mantenimiento y asistencia técnica.

La red tiene presencia en Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Salta, Jujuy y Neuquén, entre otras regiones.
Esta expansión forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la cobertura territorial y facilitar el acceso a vehículos electrificados fuera de los principales centros urbanos.
Uno de los modelos que impulsó el crecimiento comercial fue el BYD Dolphin Mini, que se posicionó como el automóvil completamente eléctrico más vendido del mercado argentino.
Su desempeño permitió ampliar la presencia de la compañía en el segmento de vehículos urbanos y fortalecer el reconocimiento de la marca entre los consumidores interesados en nuevas tecnologías de movilidad.
Otro de los hitos fue la incorporación de la BYD Shark DMO, presentada como la primera pick-up híbrida enchufable comercializada en Argentina.
Este lanzamiento permitió a la automotriz ingresar en una categoría relevante para el mercado nacional, donde las camionetas tienen una participación importante tanto en el uso particular como en actividades productivas.
La llegada del buque BYD Changzhou al Puerto de Zárate también representó un acontecimiento significativo para la operación local, al formar parte de la logística de ingreso de vehículos de la compañía al país.
El desarrollo comercial estuvo acompañado por inversiones en infraestructura de atención al cliente y servicios de posventa, elementos necesarios para sostener el crecimiento de una marca que comenzó recientemente sus operaciones directas en Argentina.
Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina, destacó que el primer año permitió construir una estructura comercial y de atención que servirá como base para la próxima etapa de expansión.
"En apenas un año construimos mucho más que una propuesta de productos: desarrollamos una red cada vez más federal, sumamos una estructura de posventa para acompañar a nuestros clientes y, fundamentalmente, logramos la confianza de más de 10.000 personas que ya eligieron BYD. Hoy estamos entrando en una nueva etapa, de consolidación y crecimiento. Argentina es un mercado estratégico para BYD y estamos recién empezando: queremos seguir ampliando nuestra presencia, estar cada vez más cerca de nuestros clientes y acercar al país las tecnologías que BYD desarrolla a nivel global", afirmó el ejecutivo.
La compañía considera que Argentina representa un mercado estratégico dentro de su expansión internacional, especialmente por las oportunidades vinculadas con la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
En este contexto, la marca busca ampliar su oferta para atender diferentes perfiles de consumidores y segmentos de movilidad.
El próximo paso será el lanzamiento del BYD Ti7, que se convertirá en el octavo modelo de su catálogo local y marcará el ingreso de la compañía en el segmento de los SUV premium.
El vehículo se encuentra en etapa de preventa y contará con tecnología híbrida enchufable DM-p, más de 400 caballos de potencia y tracción integral AWD.
Su configuración incorpora dos motores eléctricos y sistemas tecnológicos destinados a mejorar el desempeño y la adaptación a diferentes condiciones de conducción.
Entre sus características se destaca DiSus-C, una tecnología que permite ajustar el comportamiento de la suspensión según las condiciones del camino.
También incluye funciones como giro tanque, capacidad de reptación y tecnología Vehicle-to-Load (V2L), que permite suministrar energía eléctrica a dispositivos externos con una potencia de hasta 6,6 kW.
Estas prestaciones buscan posicionar al modelo dentro de una categoría de mayor equipamiento tecnológico y ampliar las alternativas disponibles para los consumidores argentinos.
La incorporación del Ti7 forma parte de una estrategia que combina vehículos completamente eléctricos con modelos híbridos enchufables, dos tecnologías que permiten atender diferentes necesidades de movilidad.

Mientras los automóviles eléctricos funcionan exclusivamente con baterías recargables, los híbridos enchufables combinan propulsión eléctrica con un motor de combustión y permiten recargar sus baterías mediante una conexión externa.
Esta diversidad tecnológica le permite a BYD competir en distintos segmentos del mercado y ofrecer alternativas adaptadas a los hábitos de uso de cada consumidor.
El crecimiento de la red comercial y la ampliación del catálogo serán dos de los principales ejes de la próxima etapa de BYD en Argentina.
La compañía proyecta continuar su expansión territorial, fortalecer los servicios de posventa e incorporar nuevas tecnologías desarrolladas a nivel internacional.
Tras superar los 10.000 vehículos vendidos durante su primer año, BYD busca consolidar su posición dentro de un mercado automotor que incorpora progresivamente nuevas opciones de electrificación.