través de una serie de investigaciones, se descubrió que la evolución de la grasa y el músculo en bovinos crece en una primera etapa de manera lineal, paralela al desarrollo de su peso vivo, siempre y cuando reciban una dieta balanceada en energía con abundante proteína (engorde a corral). También se halló que existe un punto de inflexión entre ambas curvas, donde las mismas se quiebran.
Esto sucede entre los 250-300 y 400-420 kilos de peso en razas británicas o cruzas índicas/continentales, respectivamente. A partir de ese instante, la acumulación de grasa empieza a aumentar de manera más progresiva que la del músculo, como consecuencia de la dieta de alta concentración energética. Se considera que los animales están terminados para la venta cuando alcanzan los 340-360 kg, en el caso de las razas británicas, y 400-420 kg en cruzas índicas/continentales.
En cambio, en sistemas pastoriles, el quiebre de las curvas de músculo y grasa se produce un tiempo después, cuando las razas mencionadas en el párrafo anterior adquieren un peso de 350-380 y 420-450 kilos, respectivamente. Todo depende del nivel de los concentrados proteicos y/o energéticos suministrados. Se plantea que estarían terminados a los 420-460 y 480-500 kilos.
En este sentido, el nutricionista del INTA Bordenave (Buenos Aires), Aníbal Fernandez Mayer, describe que existen cuatro sistemas de engorde:
1- Pastoril puro en base a forrajes frescos de calidad intermedia a buena. Las Ganancias Diarias de Peso (GDP) promedio pueden ser de entre 0,4 a 0,5 kilos por cabeza al día, de acuerdo a la carga animal y el nivel y la cantidad de forraje.
2- Pastoril de novillos para exportación. Busca que huesos y masa muscular se desarrollen de manera más lenta y constante, sin recurrir al engrasamiento temprano. Las GDP promedio son de entre 0,6 y 0,7 kilos diarios por cabeza, acelerando a un kilo en las últimas 60-90 jornadas, con el fin de estimular la terminación.
3- Pastoril con suplementación estratégica. Las GDP oscilan entre 0,7 y 0,8 kilos por cabeza al día. El nivel y tipo de suplementación varía según su calidad y cantidad.
4- A corral. Las GDP superan el kilo diario por cabeza en miras a garantizar un mayor depósito de grasa de cobertura e intramuscular. La calidad y cantidad de alimentos suministrados en la dieta juega un rol fundamental.
Definidos estos sistemas, el profesional recomienda desarrollar las siguientes estrategias:
1) Si el objetivo es conseguir un animal pesado de biotipo chico o mediano –más de 450 kilos de Peso Vivo (PV)– o grande –más de 600 kilos de PV–, será necesario suministrar algo de grano en la primera etapa de recría; es decir, hasta los 350 y 420 kilos diarios por cabeza para razas británicas y cruzas índicas/continentales, respectivamente. La proporción de concentrados se incrementará del 1% al 1,5% del PV en la fase de engorde o terminación, cerca de los 90-100 días finales. Las GDP promedio de la recría deberían oscilar entre los 0,5 y 0,6 kilos por día; mientras que en engorde tendrían que alcanzar o superar el kilo.
2) En caso de que la meta sea alcanzar un animal gordo de peso liviano (380-400 y 480-520 kilos de PV en biotipos chicos/medianos y grandes, respectivamente), se deberá acelerar el engrasamiento incorporando concentrados, granos y/o suplementos proteicos desde la fase de recría. La cantidad a suministrar dependerá de la calidad del forraje fresco, el tipo de alimento a emplear y la duración aspirada del engorde. Cuanto antes se requiera la terminación de los animales, mayor y más precoz será la cantidad de concentrados a utilizar.
3) Cuando por algún problema de manejo o cambios en las condiciones climáticas el campo se queda sin pasto y es preciso restringir el desarrollo de animales “casi terminados”, la grasa de cobertura acumulada con el tiempo se perderá velozmente al reducir la cantidad y calidad energética de la dieta.
Para terminar el proceso, habrá que incorporar mayores dosis de grano e ir demorando el engorde. La actividad dependerá de la calidad y cantidad del suministro energético empleado. No obstante, se prevé que el costo de los alimentos sea superior. Mayer asegura que tener noción de estos principios básicos de nutrición ayuda a mejorar las ganancias productivas y económicas de la actividad agropecuaria.