Los frigoríficos exportadores se enfrentan a serias dificultades ante la suba de costos internos, la falta de hacienda y la caída de precios internacionales. ¿Por qué los exportadores apuestan a un crecimiento para el segundo semestre?
Según los datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), las ventas al exterior alcanzaron un valor de US$199 millones en enero pasado, un 12% menos comparado con los US$226,1 millones del mismo mes de 2020. Sumado a esto, el organismo también informó que el precio promedio de exportación de enero de 2021 fue un 23,2% menor al mismo periodo del año anterior.
La exportación de carne argentina tiene abiertos dos frentes al unísono: por un lado la demanda y los precios internacionales, con una clara mejora en la medida en que la pandemia vaya cediendo, y también debido al inicio de la primavera con un buen clima en el hemisferio norte, lo que siempre estimula el consumo. En este aspecto, para los expertos, el futuro inmediato parece ser positivo para la exportación.
Por otro lado, los frigoríficos exportadores enfrentan otro problema en el lado interno: las pérdidas generadas por el tipo de cambio neto que reciben con retenciones (entre $80 y $82) es bajo. A esto se le agregan las subas en el costo de la materia prima por falta de oferta suficiente de ganado, situación que quedó evidenciada en las faenas de enero y febrero.
En este punto, la falta de oferta obedece a varios factores, como la estacionalidad, el precio del maíz, los menores encierres en feedlots y la menor suplementación que retrasan engordes, además de a un verano con más lluvias, lo que estimuló a retener por el mismo aumento de precios y el valor caro de la reposición.
Si el contexto no se modifica para los frigoríficos, el volumen de exportación será bajo y el costo de la materia prima continuará muy alto. Actualmente, estas variables se encuentran en niveles de US$3,5 el kilo res, cuando un año atrás estaban en US$2,65 por kg.
Desde el sector cárnico se espera que la situación de los mercados se estabilice a medida que la situación sanitaria mejore. La incorporación de China y de otros países de la región del sudeste asiático indican que la producción de carnes a nivel mundial gozará de buena demanda. En estas condiciones, los países del Mercosur se encontrarán frente a una gran oportunidad para exportar.