Tras reunirse con los líderes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), el presidente Alberto Fernández prometió diseñar una mesa de trabajo, a fin de evaluar una salida respecto al cierre de las exportaciones de carne vacuna. Si bien por el momento no parece haber ninguna resolución, los esfuerzos del Gobierno se centran en contener el precio de la carne para el mercado interno, asegurándose el normal abastecimiento dentro del país, y en controlar las maniobras distorsivas que ocurren a lo largo de la cadena de ganados.
En paralelo, y luego de la finalización del paro agropecuario, los frigoríficos exportadores siguen presentando distintas propuestas para ampliar el volumen de kilos a precios subsidiados que vuelven al mercado interno, aunque desde el gabinete económico manifestaron que precisan de un compromiso “mucho más profundo”.
En este sentido, los acuerdos alcanzados con la industria láctea y las empresas de alimentos, que forman parte de la canasta básica de 120 productos a precios congelados hasta diciembre que se estima lanzar en las próximas semanas, es tomada como “ejemplo superador” por parte de las autoridades.
La situación es por demás alarmante, debido a que las negociaciones con los frigoríficos no llegaron a buen puerto y si bien el paro se hizo sentir, se podría decir que la operatoria ya volvió a la normalidad. Nuevas medidas implicarían importantes pérdidas para el sector, que asegura que no puede estar más de diez días sin trabajar.
Hace unas semanas, los integrantes de la Mesa de Enlace señalaron que exigirán una audiencia con Fernández, donde prevén fomentar canales de diálogo con mandatarios provinciales y legisladores en función del costo económico de seguir cerrando las exportaciones de carne.
También quieren frenar el anuncio de medidas perjudiciales como la suba de las retenciones, la prohibición de comercializar hacia el exterior cortes populares en la canasta básica local o el establecimiento de cupos exportadores.
Aunque el encuentro concretado antes de ayer entre Fernández y los representantes del CAA fue todo un gesto para el sector, la realidad es que aún queda mucho por hacer, sobre todo teniendo en cuenta la demora que viene teniendo la implementación de la Ley Agroindustrial. De todas maneras, vale remarcar que el Presidente ratificó su deseo de llegar a un acuerdo, siempre y cuando el precio de la carne no supere la inflación.