La reunión que mantuvieron el presidente Alberto Fernández y los principales referentes del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) marcó el inicio de una serie de acuerdos a fin de alcanzar un punto en común, que aún no logra apuntalarse. Desde el Gobierno analizan levantar la prohibición a la exportación de carnes que en un principio rige hasta la semana que viene, en tanto que la industria mantiene su postura de aportar entre 15.000 y 16.000 toneladas mensuales para el mercado interno, con el aporte de matarifes y supermercados.
El desencuentro se da en un contexto donde las autoridades pretenden dar un salto cuantitativo respecto a los volúmenes que se disponen en los centros de venta, teniendo en cuenta que de las 8.000 toneladas que se distribuyen hoy por hoy, la idea es alcanzar más de 18.000. Por otra parte, los cortes que quedarían involucrados en el acuerdo serían cinco, estimando la inclusión de los más populares (asado de tira y espinazo) y productos congelados.
El objetivo central es alcanzar un acuerdo cuanto antes, a sabiendas de que la semana pasada estaba todo pautado para que los frigoríficos ratificaran la incorporación de un mayor volumen de carne al programa actual de precios populares, aunque la propuesta presentada por el Consorcio ABC no logró convencer al Gobierno.
Allí, se estipulaba elevar hasta cerca de 12.000 toneladas el volumen de carne al mercado interno, superando las 8.000 que se aportan hoy en día. Ya que las autoridades que acompañan al presidente pretendían duplicar dicha cifra, decidieron cerrar las conversaciones, que aún se mantienen en stand by.