Las exportaciones de yerba mate atraviesan uno de los mejores momentos de su historia, con un fuerte crecimiento de los envíos al exterior durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, ese desempeño contrasta con la situación que enfrentan los productores de hoja verde, quienes denuncian una profunda crisis de rentabilidad a raíz de la caída de los precios que reciben por su producción. Según informó Bichos de Campo, en base a datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el impulso del mercado internacional se convirtió en el principal sostén de la actividad, mientras el consumo interno permanece prácticamente estancado y crece el reclamo por medidas que mejoren la situación del sector primario.
Durante junio se exportaron 7.040.971 kilogramos de yerba mate, uno de los mayores registros mensuales desde que existen estadísticas oficiales.
De acuerdo con los datos del INYM, ese volumen convirtió al sexto mes del año en el tercer mejor junio de la historia, ubicándose apenas por debajo de los máximos alcanzados en septiembre y octubre de 2025.
La comparación interanual también refleja la magnitud del crecimiento, ya que las exportaciones aumentaron cerca de un tercio respecto de junio del año pasado.
El desempeño de junio consolidó una tendencia que ya se observaba durante los primeros meses del año.
Entre enero y junio, las ventas externas registraron un incremento cercano al 7% frente al mismo período de 2025.
La cifra adquiere mayor relevancia si se considera que el año pasado había finalizado con el mayor volumen exportado de la historia de la actividad yerbatera.
Según el análisis publicado por Bichos de Campo, la demanda internacional continúa siendo el principal motor del negocio y compensa parcialmente las dificultades que enfrenta el mercado doméstico.
El crecimiento de las exportaciones permitió sostener el nivel general de comercialización del sector, evitando que el balance semestral resultara negativo.
Mientras las ventas al exterior mantienen una evolución positiva, el comportamiento del consumo interno presenta un escenario muy diferente.
Las salidas de molino con destino al mercado local permanecen prácticamente sin crecimiento y muestran una leve caída en comparación con el primer semestre de 2025.
De acuerdo con los registros del INYM, durante junio salieron de los molinos 23.458.938 kilogramos de yerba mate elaborada.
En el acumulado del primer semestre, las entregas destinadas al mercado interno totalizaron 137.336.991 kilogramos.
El organismo recuerda que las salidas de molino constituyen el indicador más representativo del comportamiento del consumo, ya que contemplan tanto los envíos hacia centros de distribución como las compras realizadas por supermercados, hipermercados y mayoristas.
Según el análisis difundido por Bichos de Campo, si el desempeño comercial hubiera dependido exclusivamente del mercado interno, el semestre habría cerrado con una caída respecto del año anterior.
Detrás del crecimiento de las exportaciones persiste una realidad muy distinta para quienes producen la hoja verde.
El avance de la cosecha continúa por debajo de los niveles registrados durante el año pasado en las distintas zonas productoras.
Esta situación responde, por un lado, a factores climáticos y, por otro, a una decisión adoptada por numerosos productores que optaron por reducir la cosecha debido a los bajos precios pagados por la materia prima.
La rentabilidad del primer eslabón de la cadena continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto dentro del sector yerbatero.
Según explicó Bichos de Campo, la caída de los precios se vincula con la desregulación introducida por el DNU 70/2023, que eliminó la facultad del INYM para fijar un precio de referencia para la hoja verde.
Desde entonces, el valor de la materia prima quedó sujeto a negociaciones directas entre productores e industria, sin un precio mínimo establecido por el organismo.
Ante este escenario, las entidades que representan a los productores buscan impulsar nuevas herramientas para mejorar la situación económica del sector.
Entre las iniciativas en discusión figura un proyecto para que la Legislatura de Misiones declare la emergencia yerbatera y establezca mediante una norma provincial un precio mínimo para la hoja verde.
La propuesta se apoya en un dictamen jurídico elaborado para fundamentar la posibilidad de avanzar con esa intervención dentro del ámbito provincial.
De acuerdo con la información publicada por Bichos de Campo, los representantes del sector también mantienen una agenda de reuniones con distintos actores políticos e institucionales.
En los próximos días tienen previsto reunirse con el obispo de Posadas, Juan Rubén Martínez, y posteriormente con el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, con el objetivo de obtener respaldo para impulsar una solución al conflicto.
Más allá de la evolución de las ventas, el informe estadístico del INYM muestra que los hábitos de compra de los consumidores argentinos presentan escasas modificaciones.
Los envases de medio kilogramo continúan siendo ampliamente los más elegidos en el mercado interno.
En segundo lugar se ubican los paquetes de un kilogramo, mientras que el resto de las presentaciones representa una participación significativamente menor.
Esta distribución permanece prácticamente sin cambios desde hace varios años y confirma la estabilidad en las preferencias de los consumidores.
El comportamiento del mercado yerbatero durante el primer semestre de 2026 refleja una marcada dualidad.
Por un lado, las exportaciones atraviesan uno de los mejores momentos de su historia y consolidan la presencia de la yerba mate argentina en los mercados internacionales.
Por otro, los productores primarios enfrentan un escenario de fuerte deterioro económico debido a la caída de los precios de la hoja verde, situación que redujo el ritmo de cosecha y motivó nuevos reclamos por mecanismos de regulación.
Según el análisis publicado por Bichos de Campo sobre la base de información del INYM, el crecimiento de la demanda externa permitió sostener el volumen total comercializado durante el semestre. Sin embargo, la evolución positiva de las exportaciones todavía no logra traducirse en una mejora para el primer eslabón de la cadena productiva, donde persiste la discusión sobre el valor de la materia prima y las herramientas necesarias para recuperar la rentabilidad de miles de productores yerbateros.